Bella Vista: la pista clave que llevó a desbaratar una peligrosa banda de “escruches”
Un violento “escruche” en Bella Vista tuvo un desenlace policial. ¿Qué pista dejaron los delincuentes que los llevó directo a la cárcel? Te contamos los detalles del operativo que recuperó lo robado y detuvo a los acusados.
Un violento robo en plena madrugada, donde los delincuentes atacaron a una familia mientras dormía, desató un operativo que terminó con dos detenidos y el secuestro de pruebas contundentes. La investigación, que se inició tras el hecho ocurrido el 9 de marzo, permitió a la policía identificar y capturar a los sospechosos tras una serie de allanamientos coordinados en distintos puntos de la ciudad.
Todo comenzó cuando tres individuos ingresaron por un balcón a una vivienda durante la noche. Una vez dentro, atacaron al hijo de la dueña de casa y a la mujer misma, para luego fugarse con dinero en efectivo y varios teléfonos celulares. El hecho, calificado como un “escruche” por la modalidad de ingreso a la vivienda habitada, encendió las alarmas en la comisaría de Bella Vista.
¿Cómo los encontraron?
El trabajo de inteligencia, coordinado por el oficial auxiliar Nicolás Aguirre, fue fundamental. Los investigadores analizaron las imágenes de las cámaras de seguridad de un comercio propiedad de una de las víctimas. Este cruce de datos, sumado a otras tareas de campo, permitió poner nombre y apodo a los sospechosos: dos jóvenes conocidos en el ambiente delictivo como “Manu” y “Quito”.
Con esta información en mano, y con órdenes judiciales firmadas por la jueza Eliana Gómez Moreira, se planificó un operativo simultáneo en tres domicilios. El objetivo era claro: capturar a los implicados y secuestrar cualquier evidencia vinculada al robo.
El resultado de los allanamientos
En una vivienda de la calle Muñecas, el operativo dio sus primeros frutos. Allí, los efectivos no solo detuvieron a un joven de 19 años, sino que también secuestraron la motocicleta que presuntamente fue utilizada para cometer el hecho y prendas de vestir que coincidirían con las usadas la noche del robo.
Mientras tanto, en el barrio Peñarol, otro grupo policial allanó un segundo domicilio. En ese lugar, la pesquisa tuvo un hallazgo crucial: lograron recuperar un teléfono celular marca Samsung que había sido sustraído de la vivienda atacada. Junto con el dispositivo de la víctima, se incautaron más prendas y el teléfono personal del acusado. En este punto fue aprehendido el segundo implicado, un hombre de 20 años.
El tercer procedimiento, realizado en una casa de la calle Mariano Moreno donde se buscaba a otro sospechoso, no arrojó resultados positivos en esta instancia, por lo que la búsqueda continúa.
Las consecuencias judiciales
La Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, a cargo de la doctora Andrea Carlino, tomó intervención en el caso. La fiscal avaló lo actuado por la policía y dispuso la aprehensión formal de los dos detenidos. Ambos fueron imputados por el delito de “robo con arma, en despoblado y en banda”, una figura que agrava la pena.
Además, se ordenó el secuestro de todos los elementos incautados –la moto, los celulares y la ropa– para su peritaje, y se iniciaron las verificaciones de antecedentes de los acusados. La investigación permanece abierta, ya que los investigadores no descartan que haya más personas involucradas en esta banda dedicada a los “escruches”.
El operativo fue un esfuerzo conjunto que incluyó a efectivos de la Comisaría de Bella Vista y de la Patrulla Motorizada, con el apoyo logístico de la DIGEDROP. Toda la acción fue supervisada por el comisario general Carlos Ruiz, jefe de la Unidad Regional Este, quien destacó el trabajo de investigación que permitió pasar de un violento hecho a detenciones concretas en pocas semanas.