Benito Arias: el jujeño que corre de madrugada y sorprendió en Bolivia
¿Cómo se entrena para una carrera de 60 kilómetros en plena altura cuando el día arranca a las 6 y termina a las 9 de la noche? La respuesta de Benito Arias, el jujeño que sorprendió en Bolivia, es más simple de lo que parece.
Benito Arias no es un atleta de estructura profesional. Es artesano, tiene un puesto en la plaza de Tilcara, trabaja como portero en una escuela y es papá. Y aun así, acaba de firmar el mejor resultado de sus 11 años como corredor.
En septiembre viajó por primera vez a competir fuera de Argentina. Fue al Salar de Uyuni, Bolivia, y en la Ultra Sky de 60 kilómetros del Columbia Skyline Tunupa 2026 terminó segundo en la general y primero en su categoría, con un tiempo de 6 horas, 35 minutos y 50 segundos.
Un día que arranca a las 6 y no tiene horas libres
“Mi día normal arrancamos bien temprano, a las 6 de la mañana, para traer a mi hija, la más chica, a la escuela”, contó Benito en diálogo con Canal 4 y TodoJujuy. Después de dejarla, la jornada sigue sin pausa.
“Nos venimos aquí a la plaza de Tilcara a armar el puesto y me quedo hasta las 2 de la tarde, porque a las 3 hay que arrancar en la escuela. Trabajo de 3 a 9 de la noche más o menos”.
Plaza, artesanías, escuela, familia. ¿Y el entrenamiento? La respuesta es simple: cuando puede. No entrena cuando le sobra tiempo, sino cuando los demás duermen o descansan.
Once años de kilómetros y una frase que lo explica todo
Benito corre desde hace 11 años. En ese recorrido acumuló competencias y resultados que casi nunca llegaron a las grandes vidrieras. “Gracias a Dios me ha ido muy bien. Me he quedado siempre entre los primeros diez, tanto en categoría como en la general”, relató.
Hace dos años ganó dos carreras exigentes en Tilcara, una de 103 kilómetros y otra de 100. También compitió en otras provincias y en 2024 fue nominado a los premios San Francisco de Asís como Mejor Deportista.
Pero cuando habla de su historia, no se queda en las medallas. “No se hace visible porque somos corredores quizás muy amateur y corremos con nada, digamos, porque amamos el deporte”, expresó.
Detrás no hay una estructura que le permita dedicarse solo a entrenar. Su preparación convive con el trabajo, la familia y las obligaciones de todos los días. Y aun así, corre.
De Tilcara al Salar de Uyuni: su primera vez fuera del país
El 6 de septiembre llegó el desafío distinto. Benito cruzó la frontera para participar del Columbia Skyline Tunupa, una competencia internacional en Coqueza, cerca del Salar de Uyuni y el volcán Tunupa.
La prueba principal fue una Ultra Sky de 60 kilómetros, con corredores de varios países y un trazado condicionado por la altura y el terreno. Más de 100 atletas participaron de las distintas modalidades.
Para quien vive y entrena en la Quebrada, la altura es parte del paisaje cotidiano. Cuando cruzó la meta, el resultado confirmó la magnitud de lo que había logrado.
El boliviano José Patiño ganó la general masculina con 6 horas, 28 minutos y 29 segundos. Apenas detrás llegó Benito Arias, con 6 horas, 35 minutos y 50 segundos. El peruano Jhoel Copa completó el podio. Benito, además, terminó primero en su categoría.
“Fue el logro más grande que tuve en estos 11 años”
Cuando recuerda lo ocurrido en Bolivia, la alegría todavía aparece en su voz. “Pude quedarme con el segundo puesto, a minutos del primero, y primero en la categoría. Fue el logro, yo creo, más grande que tuve en estos 11 años”, expresó.
No es una frase menor para alguien que ya corrió pruebas de más de 100 kilómetros. En su llegada hubo un detalle que lo acompañó: Benito cruzó la meta llevando la bandera de Malvinas, su manera de mostrar de dónde venía y a quién representaba en su primera experiencia internacional.
Detrás de ese momento estaban las mañanas en la plaza, las tardes y noches en la escuela, los entrenamientos de madrugada y los fines de semana de fondos largos. Todo lo que no aparece en una clasificación.
Después del podio, otra vez a entrenar
El segundo puesto en Bolivia no modificó demasiado su rutina. Benito regresó a Tilcara, a su familia, al puesto de artesanías y al trabajo en la escuela. También volvió a entrenar.
Tiene previstos nuevos desafíos en Jujuy y Bolivia: una competencia en Guacalera, una carrera de 60 kilómetros en Camargo durante noviembre y, más adelante, una prueba de 88 kilómetros de la UTMB Series en Jujuy.
La preparación volverá a ocurrir de la misma manera: antes del amanecer, después del trabajo o aprovechando un feriado para sumar kilómetros. Para Benito Arias, correr nunca dependió de tener tiempo de sobra. Durante los últimos 11 años aprendió a encontrarlo.