Berni le puso fecha de vencimiento a Kicillof y a Cristina se le rebeló la tropa

Un exministro lo cruzó sin anestesia al gobernador y un periodista alineado con él le dijo a Cristina que ya no representa al campo popular. La interna explotó por una votación en el Senado.

· 3 min de lectura
Berni le puso fecha de vencimiento a Kicillof y a Cristina se le rebeló la tropa
Berni le puso fecha de vencimiento a Kicillof y a Cristina se le rebeló la tropa

La interna del peronismo está incendiada. El kirchnerismo se rebeló contra Cristina Fernández de Kirchner después de que los senadores peronistas votaran los pliegos de los jueces propuestos por Javier Milei. Y Sergio Berni, por su parte, lanzó una dura advertencia a Axel Kicillof.

El exministro de Seguridad bonaerense fue contundente con el gobernador. Le dijo que no da para dirigir el peronismo y lo calificó como un “progresista pseudoalbertista”. El mensaje, en criollo: “Correte o vamos por vos”. La comparación que usó no dejó margen: así como el peronismo “se comió en un pancho” a Alberto Fernández, lo mismo podría pasarle a Kicillof.

La rebelión contra Cristina

Mientras Berni apunta contra el gobernador, a Cristina se le acaba de rebelar la tropa. El detonante fue la votación en el Senado que aprobó el ascenso del juez Pablo Yadarola, uno de los magistrados que viajó a Lago Escondido y que históricamente fue atacado por el kirchnerismo.

El comunicador Pedro Rosemblat fue uno de los que salió a criticar la decisión. “Nos dejaron culo para el norte”, dijo, en referencia a que el kirchnerismo pactó con la justicia que tanto dice odiar. Pero el que fue más lejos fue Roberto Navarro, alineado con Kicillof: “Cristina, no representás más al campo popular” y “Me parece más digno retirarse”.

Según Navarro, Cristina tiró la toalla por miedo a que su hijo Máximo Kirchner termine preso. Y contó que él mismo está siendo atacado por La Cámpora.

El peronismo, otra vez mirándose el ombligo

La escena es un clásico: el peronismo discute quién conduce el partido mientras la gente espera respuestas sobre inflación, trabajo, deudas e inseguridad. Kicillof quiere ser candidato y suma voluntades —hasta fichó a Santiago Cúneo—, pero Cristina le responde: “Nene, no te da. Cualquiera menos vos”. Massa, mientras tanto, no decide si se lanza.

La pregunta que surge es básica: si no se ponen de acuerdo para ser oposición a Milei, con todo lo que hay para criticarle, ¿cómo van a gobernar?

Fuera de eje

La desconexión del kirchnerismo con el sentir popular se nota en gestos cotidianos. Mientras todo el país lloraba la despedida de Messi de la Selección, la periodista Julia Mengolini, una de las voceras de San José 1111, salió a decir: “No entiendo por qué tanto dolor”.

Otro ejemplo: el posible ministro de Economía de Kicillof, Emmanuel Álvarez Agis, propuso directamente terminar con el crédito en la Argentina. En Radio Con Vos, dijo: “¿Y no estaríamos un poco mejor con algo menos de crédito?”. Milei le contestó en X con dos palabras: “PELOTUDO ATÓMICO. CIAO!”.

Mientras tanto, la izquierda trotskista, con Myriam Bregman a la cabeza, dice lo que Kicillof no se anima a decir. Y crecen los extremos, tanto de izquierda como de derecha, en un mundo de burbujas digitales donde cada uno busca confirmar lo que ya piensa.

El kirchnerismo tiene hoy cuatro problemas graves: Cristina presa (o con miedo de que su hijo siga ese camino), la interna explosiva, el crecimiento de Bregman y un Milei que sigue siendo competitivo. Y el gran temor es que, al final, se los coman en un pancho.

Más para leer

Un diputado llamó “gasto innecesario” a la jefatura del PAMI y los jubilados estallaron
Política
104 diputados se unieron para que Malvinas esté en cada pasaporte y escuela argentina
Política
Un gremio docente amenaza con frenar todo si no le devuelven los días descontados
Política
Paro de 48 horas en más de 27 aeropuertos: las franjas que cambiarán tu vuelo
Política
Cedió los aviones antigranizo que usaban dos municipios y ahora advierten que no alcanza
Política
Pararon y marcharon contra los Consorcios Camineros, pero la ley se aprobó igual: ahora exigen un lugar en la reglamentación
Política