Bibliotecas de Misiones se unen para enfrentar la crisis y la era digital
¿Qué pasó en el primer encuentro provincial de bibliotecas en Oberá? Las claves de una jornada que buscó frenar la crisis y sumar tecnología sin perder la esencia.
En un contexto de dificultades económicas y avance tecnológico, las bibliotecas populares de Misiones dieron un paso clave: celebraron su primer encuentro provincial en Oberá, donde compartieron experiencias y trazaron estrategias comunes para no desaparecer.
Una jornada histórica en Oberá
El pasado viernes 21 de agosto, la Biblioteca Popular Domingo Faustino Sarmiento de Oberá, que festeja su 80° aniversario, fue sede del Primer Encuentro Provincial de Bibliotecas. Bajo el lema “Sembrar palabras, tejer en comunidad”, la convocatoria buscó crear un espacio de intercambio y formación para fortalecer el rol de estas instituciones.
La iniciativa surgió ante los múltiples desafíos que enfrentan: el sostenimiento económico, la caída en la participación de socios, la necesidad de incorporar nuevas tecnologías y el reto de atraer a niños, jóvenes y adultos a la lectura.
Diagnóstico y soluciones colectivas
Norma Lunge, integrante de la comisión directiva de la biblioteca anfitriona, explicó que la idea fue reunir a las instituciones para analizar problemáticas comunes. “Entendiendo que es una época difícil para las bibliotecas populares, tanto para las que ya están armadas como para las que se están formando, no solamente en lo económico, sino también a lo convocante”, señaló.
Durante la jornada se organizaron cuatro mesas de trabajo que abordaron la gestión institucional, la gestión cultural y los recursos patrimoniales de cada biblioteca. “Algunas ya tienen acciones que lo llevan hace mucho tiempo y que podemos replicar”, sostuvo Lunge, destacando la diversidad de participantes, tanto de la Federación Misionera de Bibliotecas Populares como de instituciones independientes.
La tecnología como aliada, no como enemiga
Uno de los ejes centrales fue la adaptación a los nuevos formatos digitales. Lunge afirmó que las bibliotecas deben “aggiornarse” sin abandonar el libro físico: “Tenemos que tratar de no rechazar una cosa o la otra, sino hacer una confluencia de todos los sistemas”. En esa línea, contó que ya utilizan redes sociales para difundir sus actividades y dar a conocer su patrimonio bibliográfico.
La preocupación por el bolsillo
La crisis económica también estuvo en el centro del debate. Lunge mencionó la preocupación por la Ley del Libro que impulsaba el Gobierno nacional y que “quedó en stand by”, y explicó que el funcionamiento cotidiano depende del aporte de los socios. “Cuando la gente tiene menor poder adquisitivo, va sacando cosas de su lista y la biblioteca popular es una de las primeras que cae”, afirmó. Por eso, buscan estrategias para involucrar más a la comunidad y complementar lo que reciben de la CONABIP.
Una biblioteca centenaria presente
Entre las instituciones participantes estuvo la Biblioteca Popular Patricias Argentinas de San Ignacio, que celebra 116 años. Su representante, Pedro Velázquez, destacó que estos encuentros permiten “ponernos al día” y llevar propuestas para todo el año. Esta biblioteca organiza el concurso internacional de cuentos Horacio Quiroga, con participantes de todo el mundo, y mantiene vínculos con escuelas e institutos superiores.
Velázquez también se refirió al desafío de la inteligencia artificial: “Nosotros estamos tratando de que el joven y el estudiante se acerquen a la biblioteca a usar los libros”, pero reconoció que conviven con la tecnología y que los estudiantes complementan sus tareas con los materiales impresos.
Redes que se extienden
El encuentro dejó como meta replicar la iniciativa en otras localidades, con el apoyo de la Federación Misionera de Bibliotecas Populares. Además, se planteó profundizar el vínculo con la Biblioteca Pública de las Misiones, en el Parque del Conocimiento, para que más gente conozca sus servicios. “Queremos trabajar en conjunto, ir a visitarla y que los integrantes conozcan todo lo que hay allí”, concluyó Lunge.