Billeteras virtuales: cómo pasar de solo transferir a ahorrar e invertir
¿Tener una billetera virtual alcanza para estar incluido en el sistema financiero? En Salta, el 99% tiene una cuenta, pero muchos la usan solo para transferir. ¿Qué falta para dar el salto?
El 99% de los salteños tiene una cuenta para operar en el sistema financiero, pero muchos la usan apenas para recibir y transferir dinero. El dato surgió del primer encuentro de la Cámara Argentina de Fintech en Salta, donde el foco estuvo puesto en un problema que se repite: tener una billetera virtual no garantiza estar incluido financieramente.
La jornada reunió a representantes del sector, empresarios, emprendedores y autoridades. Más allá de la llegada de la entidad a la provincia, el debate giró en torno a una situación cotidiana: las cuentas digitales se multiplicaron, pero muchas todavía funcionan como una escala antes de volver al efectivo.
El efectivo sigue ganando
Facundo Vázquez, secretario de la Cámara Argentina de Fintech, explicó que muchas personas reciben sus ingresos en una cuenta bancaria o virtual, pero retiran el dinero casi de inmediato y vuelven a gastar por fuera del circuito digital.
"El desafío es que la transaccionalidad empiece a pasar también por las billeteras o las cuentas bancarias", sostuvo.
Según Vázquez, retirar todos los fondos y operar únicamente en efectivo puede significar la pérdida de oportunidades de ahorro e inversión, además de otros beneficios que ofrecen los pagos digitales.
Qué se puede hacer con una billetera
El uso de una billetera virtual puede ir mucho más allá de enviar y recibir transferencias. Las herramientas disponibles permiten pagar servicios, realizar compras, administrar gastos y, según las características de cada plataforma, acceder a alternativas de ahorro, inversión o crédito.
Para la Cámara, la inclusión financiera comienza cuando una persona puede comprender esas opciones y elegir cuáles responden a sus necesidades. No se trata solamente de incorporar tecnología, sino de contar con conocimientos suficientes para tomar decisiones sobre el dinero.
El dirigente aclaró que la discusión no consiste en elegir entre una fintech y un banco tradicional. Ambos forman parte de un ecosistema financiero cada vez más conectado.
Qué es una fintech
El vicepresidente de la Cámara, Raúl Piccolo, explicó que una fintech es una empresa que utiliza tecnología para brindar servicios financieros. Aunque generalmente se las identifica con billeteras virtuales y medios de pago, también participan en áreas como créditos, inversiones y seguros.
"La fintech no solo construye en la cadena de los medios de pago, sino también en la parte de créditos. Es importante para los desarrollos regionales estar presentes", afirmó.
Educación financiera, la materia pendiente
El crecimiento de las aplicaciones financieras también puede generar una nueva desigualdad entre quienes conocen sus funciones y quienes solo pueden utilizarlas para operaciones básicas. Por eso, la educación financiera fue presentada como uno de los pilares necesarios para avanzar hacia una inclusión real.
"Entender cómo utilizar y cómo maximizar el dinero es una herramienta fundamental para las personas", expresó Vázquez. El dirigente consideró que estos conocimientos deberían comenzar a incorporarse desde edades tempranas.
La formación también resulta necesaria para comprender los riesgos, costos y condiciones de cada servicio. La facilidad para abrir una cuenta o acceder desde un teléfono no reemplaza la necesidad de informarse antes de ahorrar, invertir o solicitar un crédito.
El aumento de las cuentas de inversión refleja el alcance de la transformación. Según los datos expuestos durante el encuentro, en 2018 existían unas 300.000 en el país, mientras que actualmente superan los 20 millones. La expansión, sin embargo, no permite conocer por sí sola cuánto saben los usuarios ni con qué frecuencia emplean esas herramientas.