Había media sanción del Senado y el dictamen parecía cuestión de horas. El plenario terminó sin acuerdo y el 3% que Jujuy, Salta y Tucumán necesitaban sigue sin definirse.
La reforma a la Ley de Biocombustibles volvió a quedar clavada en la Cámara de Diputados. El plenario de las comisiones de Energía, Presupuesto y Agricultura terminó sin dictamen y sin acuerdo entre los bloques, y las economías regionales del norte quedaron otra vez a la espera de una definición que no llega.
La disputa no es menor para Jujuy, Salta y Tucumán: el proyecto que ya tenía media sanción del Senado apuntaba a subir el corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15%, un salto que los ingenios azucareros del Noroeste venían reclamando como condición para crecer.
Qué proponía el texto que quedó trabado
Según lo consignado por El Expreso de Jujuy, la iniciativa no solo elevaba el corte de bioetanol —elaborado a base de caña de azúcar y maíz—. También preveía llevar el biodiésel del 7% al 10% en el plazo de un año.
Para los productores azucareros del norte, ese 3% adicional de bioetanol no es una cifra de laboratorio. Significa previsibilidad comercial, más procesamiento de materia prima, reactivación de inversiones y un flujo genuino de divisas e impuestos que sostiene a miles de familias trabajadoras.
El nudo: el biodiésel pampeano
El principal cuello de botella se concentró en el mercado del biodiésel, defendido por las pymes de la región pampeana, que exigen conservar su participación histórica en ese segmento.
Funcionarios del Ejecutivo nacional intentaron sostener la desregulación total y advirtieron que la normativa anterior nació con un déficit impracticable. Los números en la Cámara baja, sin embargo, obligan a negociar modificaciones.
Qué pasa si el texto cambia
Si se aceptan esos cambios, la norma deberá volver en segunda revisión al Senado. Eso estira los tiempos legislativos y mantiene en pausa un motor industrial que el Noroeste considera vital para su economía.
Las rispideces entre los bloques aliados —principalmente el PRO y la UCR— volvieron a trabar la reforma, y las provincias del norte quedaron en medio de un fuego cruzado que paraliza sus expectativas de crecimiento regional.
Una vez más, las necesidades productivas del interior profundo quedaron relegadas en los pasillos legislativos de la capital del país.