Blanca Nuñez quiere que cada misionero sepa qué hacer cuando el cielo se pone feo: los dos proyectos que presentó
Ráfagas de más de 90 km/h, granizo de 2 cm y cables caídos: la diputada Blanca Nuñez quiere que cada misionero sepa exactamente qué hacer en esos minutos críticos. Los dos proyectos que presentó en la Legislatura.
La diputada provincial Blanca Nuñez presentó dos proyectos de ley en la Legislatura de Misiones para responder a los eventos climáticos que golpean cada vez con más frecuencia a la provincia. Una de las iniciativas busca que la población tenga instrucciones claras y en tiempo real cuando se avecina un temporal; la otra apunta a contener psicológicamente a quienes quedan golpeados por las tormentas.
Un protocolo para saber cómo actuar
El primero de los proyectos propone crear un Protocolo de Actuación Ciudadana en Tiempo Real, que se difundiría a través del Sistema Provincial de Gestión de Riesgo. Está pensado para eventos climáticos severos extraordinarios: tormentas con ráfagas superiores a los 90 km/h, granizo de más de 2 centímetros de diámetro, inundaciones repentinas y caída masiva de árboles y tendido eléctrico.
El protocolo se activaría desde la emisión de una alerta del Servicio Meteorológico Nacional o de la Dirección General de Alerta Temprana de Misiones, y se mantendría vigente durante el desarrollo del fenómeno. Las recomendaciones están dirigidas tanto a familias como a escuelas y centros turísticos.
Entre las acciones previstas, el texto detalla que ante una tormenta conviene refugiarse en el ambiente más pequeño de la casa, sin aberturas vidriadas, preferentemente un baño o un pasillo central, y alejarse de cubiertas de chapa, vidrios y árboles de gran porte. En viviendas de madera, la indicación es adoptar posición cuerpo a tierra y proteger la cabeza con un colchón u otro objeto similar.
Si la persona está en un vehículo, el protocolo pide no intentar cruzar cursos de agua con más de 30 centímetros de altura, detener la marcha lejos de árboles, postes y cartelería, y permanecer en el interior con el cinturón colocado. También aclara que no hay que priorizar la protección del parabrisas por sobre la integridad física. Frente a vientos extremos, desaconseja abrir puertas y ventanas a barlovento con la creencia de que eso compensa la presión.
Ante una inundación repentina dentro de la vivienda, la propuesta indica cortar el suministro eléctrico desde el tablero general, no manipular artefactos eléctricos con presencia de agua y trasladarse a una zona alta con documentación, medicación y linterna si se tiene a mano.
En caso de caída de tendido eléctrico, el protocolo fija una distancia mínima de seguridad de 8 metros y recuerda que todo cable en el suelo se presume energizado hasta que la empresa prestataria certifique lo contrario.
Otras recomendaciones incluyen el corte preventivo de artefactos eléctricos no esenciales, manteniendo heladera y freezers conectados a través de un estabilizador de tensión. En domicilios con personas electrodependientes registradas conforme a la Ley XIX N° 66, se deberá activar de inmediato el sistema de respaldo y la fuente alternativa.
El texto también sugiere asegurar la carga completa de teléfonos móviles, baterías externas y linternas, y acopiar un mínimo de 5 litros de agua potable por persona. Además, pide retirar y resguardar en el interior todo objeto exterior que pueda ser proyectado por el viento —macetas, mobiliario plástico, chapas, herramientas— siempre que hacerlo no represente un riesgo para el ciudadano. Por último, plantea activar una red de comunicación familiar con punto de encuentro y un responsable del retiro de los menores.
Contención psicológica para los damnificados
El segundo proyecto crea un Programa Provincial de Asistencia Psicosocial para brindar asistencia, contención y acompañamiento psicológico y social a personas, familias y comunidades afectadas por eventos climáticos extraordinarios: inundaciones, anegamientos, desbordes de arroyos, crecidas de ríos, temporales, granizo y voladuras.
El programa funcionaría como un cuerpo de intervención territorial de respuesta rápida, de carácter interdisciplinario, integrado por profesionales de salud mental, trabajo social, enfermería y operadores comunitarios. Su despliegue sería inmediato en las zonas declaradas en emergencia o con afectación relevada por la Subsecretaría de Protección Civil junto con los municipios.
La autoridad de aplicación sería el Ministerio de Salud Pública de la Provincia, en coordinación con el Ministerio de Coordinación de Gabinete y la Subsecretaría de Protección Civil. Ese organismo tendría a su cargo dictar las normas reglamentarias y de actuación.
Capacitar a la Policía y a los docentes
Nuñez explicó que la idea central es que cualquier vecino tenga esta información en su casa y que se capacite primero a la Policía, a la que se recurre en primer lugar, y también a los docentes, que pueden enfrentar un evento climático en horario escolar. "Que el docente tiene que hacer, que hay que proteger primero a los niños, cómo debe actuar", planteó la legisladora.
La diputada sostuvo que el protocolo es "simple, fácil, práctico" para que cualquier ciudadano de toda la provincia esté informado mínimamente sobre qué hacer ante estas situaciones. Contó que recibió aportes de protocolos simples de UNICEF, de unos 10 pasos, y que el objetivo es que los padres sepan qué decirles a sus hijos, ya sea que vivan en un barrio o en una colonia, y que la escuela también transmita esa información, incluso para el trayecto de salida hacia la casa o si los chicos están en un vehículo.
"No tiene costo, es muy práctico, digamos muy bajo costo, para que tengamos un protocolo de actuación, que todos puedan tener los números de emergencia, que están en todos lados lógicamente, pero sobre todo saber cómo actuar en ese momento y desde ya proteger en primer lugar a los niños, niñas, los ancianos, las personas con discapacidad que esté a su cargo", afirmó.
Respecto al proyecto de contención posterior, Nuñez recordó que empezó a hablar con el equipo que trabaja en Protección Civil. Según dijo, ese equipo está conformado por siete profesionales, por lo cual es prácticamente imposible cubrir la provincia, aunque vienen trabajando y están muy bien preparados, incluso en capacitación con Cruz Roja.
La legisladora también mencionó que proponen la creación de una asistencia voluntaria o que los familiares cercanos al lugar de los hechos puedan ofrecer alojamiento.