Boca y Villa: el llamado que podría cambiar todo y desatar una revolución inesperada
Un llamado pendiente podría reescribir la historia. Las fuentes revelan el gesto que espera Sebastián Villa de Riquelme para un regreso a Boca que dejaría sin efecto demandas por millones. ¿Están ambas partes listas para dar vuelta la página?
La posibilidad de que Sebastián Villa vuelva a vestir la azul y oro genera un terremoto en el fútbol argentino. Fuentes cercanas a ambas partes confirmaron a este medio que el delantero colombiano, actual figura de Independiente Rivadavia, aguarda una comunicación clave de Juan Román Riquelme para analizar un regreso que parecía imposible. Este movimiento implicaría dejar sin efecto demandas millonarias cruzadas.
La noticia, que estalló en el mercado de pases, revive un pasado cargado de polémica. Villa se alejó de Boca en 2023 en medio de graves problemas judiciales, incluyendo una causa por violencia de género y otra por abuso sexual, en la que posteriormente fue sobreseído. Su salida en ese momento generó un fuerte conflicto institucional y un distanciamiento que escaló hasta los tribunales.
¿Demandas millonarias o un nuevo comienzo?
Hoy, el panorama legal es complejo. El atacante mantiene una demanda activa contra el club xeneize por lo que alega fue un “despido indirecto”. En su reclamo, Villa exige una indemnización que supera los 236 millones de pesos y 2 millones de dólares, argumentando que fue apartado del plantel, se le impidió entrenar con normalidad y se le aplicó un tope salarial.
Desde Boca, la respuesta fue una contundente contra-demanda por 20 millones de dólares. Sin embargo, el giro sorpresivo es que ambas partes estarían dispuestas a archivar todos estos litigios si finalmente se concreta la transferencia desde el club mendocino.
Villa, quien tiene un presente destacado en Independiente Rivadavia, se muestra interesado en buscar una revancha en el club que lo proyectó en Argentina desde su llegada en 2018. Dentro de Boca, reconocen en privado que su incorporación representaría un salto de calidad para un plantel que tiene la Copa Libertadores como máximo objetivo para esta temporada.
El primer paso y el obstáculo económico
Todo depende de un gesto inicial. Para que las chances se disparen, es fundamental que se produzca el llamado del presidente de Boca al jugador, un contacto directo para limar asperezas y despejar el “ruido” generado tras la ruptura. Superado ese escollo, el Xeneize deberá resolver el complejo mecanismo económico para liberarlo de su actual club.
Independiente Rivadavia no parece tener intenciones de facilitar las cosas. Según las informaciones manejadas, el equipo mendocino solo estaría dispuesto a negociar la salida de su figura si alguien paga la totalidad de su cláusula de rescisión, que asciende a 6 millones de dólares.
La operación también está sujeta a la dinámica del mercado. Boca necesita liberar cupos en su plantel profesional para poder inscribir nuevas incorporaciones antes del cierre del período, fijado para el 10 de marzo. Un nombre que suena con fuerza para salir es el de Lucas Blondel, quien tiene acordada su llegada a Huracán, aunque esa transferencia a su vez depende de que el Globo libere un cupo.
Mientras el teléfono de Villa permanece a la espera, el mundo del fútbol aguarda para ver si una de las reconciliaciones más explosivas de los últimos tiempos finalmente se concreta, reescribiendo un capítulo que muchos daban por cerrado.