Boca ya conoce su destino en la Libertadores: el sorteo le deparó un grupo de alto voltaje
El sorteo de la Libertadores puso a Boca en un grupo de lujo, pero la reacción dentro del club sorprendió a todos. ¿Qué factor oculto hizo que vieran con buenos ojos enfrentar a estos gigantes?
El regreso de Boca Juniors a la Copa Libertadores ya tiene mapa y rivales. El sorteo de la fase de grupos, celebrado en la sede de la Conmebol en Luque, Paraguay, determinó que el Xeneize enfrente a tres equipos de gran tradición en el continente. La particular combinación de adversarios generó una reacción inesperada dentro de la delegación azul y oro.
Boca fue ubicado en el Grupo D junto a Cruzeiro de Brasil, Universidad Católica de Chile y Barcelona de Ecuador. Este cuadro es considerado por muchos analistas como uno de los más competitivos y con mayor jerarquía de toda la edición 2026 del torneo.
¿Por qué hubo conformidad en Boca?
A pesar de la aparente dureza del grupo, fuentes cercanas al club revelaron a este medio que hubo un sentimiento de conformidad. Según pudo averiguar TN, la comitiva liderada por Juan Román Riquelme evaluó positivamente el resultado del sorteo.
El factor clave que alivió a los dirigentes no fue la supuesta debilidad de los rivales, sino un aspecto logístico fundamental. Desde el club buscaban, por encima de todo, evitar los viajes extenuantes y lo consiguieron.
El itinerario de visitas del equipo de Claudio Úbeda incluye Belo Horizonte (Cruzeiro), Santiago de Chile (Universidad Católica) y Guayaquil (Barcelona). En total, suman menos de 20.000 kilómetros a recorrer, de los cuales casi la mitad corresponden al único partido en Ecuador.
Este escenario representa un ahorro significativo de desgaste físico para los futbolistas en comparación con otras zonas que implicaban viajes a la altura de ciudades como La Paz o Quito, o desplazamientos al norte del continente.
El contexto de los rivales y la ilusión boquense
Otro dato que no pasó desapercibido en el análisis interno de Boca es la situación actual de Cruzeiro. El equipo brasileño, a pesar de su enorme historia, atraviesa un momento deportivo crítico y se encuentra inmerso en la zona de descenso directo del Campeonato Brasileño.
La combinación de estos factores –logística favorable y un rival brasileño en baja– alimentó el optimismo. La delegación boquense abandonó el recinto de la Conmebol con buenas sensaciones y la firme intención de avanzar a octavos de final.
La estrategia para lograrlo se basará en explotar la localía en La Bombonera, el liderazgo de figuras experimentadas como Leandro Paredes y el peso de la historia del club en esta competencia. El objetivo está claro: hacer un gran papel en el regreso a la máxima cita continental.