Boca ya sabe a quién enfrentará en la final: el rival que eliminó a Montevideo City Torque y promete una revancha histórica
El Xeneize ya conoce a su rival para la final de la Copa Sudamericana. Un equipo que viene de perder dos definiciones continentales seguidas y que trae un recuerdo imborrable para los hinchas. ¿Podrá Boca aprovechar la ocasión?
El Xeneize ya tiene rival confirmado para la final de la Copa Sudamericana. Atlético Mineiro hizo valer la ventaja que se trajo de Brasil y eliminó a Montevideo City Torque en la última llave de semifinales, por lo que será el rival de Boca en la definición continental.
El conjunto uruguayo se impuso 2-0 en la revancha con goles de Kevin Silva y Gary Kagelmacher, ambos en los minutos finales del partido, pero ese resultado no le alcanzó para revertir el 0-3 que había sufrido en Belo Horizonte. El Galo avanzó con autoridad.
Fecha y sede de la final
El duelo entre Boca y Atlético Mineiro está programado para el sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia. El horario del encuentro todavía deberá ser confirmado de manera oficial.
Un historial que ilusiona al Xeneize
Boca disputará su tercera final de la Copa Sudamericana y llega con un antecedente inmejorable: en sus dos participaciones anteriores se consagró campeón. Fue en 2004, frente a Bolívar, y en 2005, ante Pumas de México.
El Xeneize acumula dos títulos en el certamen, la misma cantidad que Independiente, Lanús, Liga de Quito, Athletico Paranaense e Independiente del Valle. Por eso, una nueva consagración le permitiría convertirse en el máximo ganador de la historia de la competencia, con tres trofeos.
El presente del rival
Atlético Mineiro, que actualmente dirige Eduardo Domínguez, viene de disputar finales continentales en las últimas dos temporadas: perdió la definición de la Copa Libertadores 2024 contra Botafogo y también la final de la Copa Sudamericana 2025 frente a Lanús.
El recuerdo del escándalo de 2021
El cruce entre Boca y Atlético Mineiro revive de manera inevitable uno de los episodios más escandalosos de la historia reciente de la Copa Libertadores. Ocurrió en julio de 2021, cuando el Xeneize quedó eliminado por penales en los octavos de final tras un desarrollo marcado por la polémica arbitral, luego de que el VAR le anulara insólitamente un gol al equipo argentino tanto en la ida como en la vuelta.
La tensión acumulada por los fallos arbitrales detonó una vez finalizado el encuentro en el Estadio Mineirão de Belo Horizonte. En la zona de vestuarios se desató una verdadera batalla campal entre futbolistas, integrantes del cuerpo técnico y directivos del club de La Ribera contra el personal de seguridad local y la policía militar brasileña. Hubo corridas, gases lacrimógenos y hasta lanzamiento de vallas metálicas en los pasillos del estadio.
Aquel desenlace derivó en que la delegación xeneize tuviera que pasar casi doce horas retenida dentro de un micro frente a la comisaría de Belo Horizonte antes de poder regresar a Buenos Aires.
La Conmebol aplicó duras sanciones económicas y suspensiones de varios partidos para piezas clave del plantel como Marcos Rojo, Sebastián Villa y Cristian Pavón, además de integrantes del Consejo de Fútbol.
