Boletas de luz de hasta $2,5 millones: la alarmante cifra que pone en jaque a los emprendimientos turísticos de Fiambalá
Las facturas de luz de hasta $2,5 millones en Fiambalá encienden las alarmas. ¿Cómo afecta esto a los emprendimientos turísticos? La Cámara local advierte que no podrán sostenerse y pide una solución urgente.
Los emprendimientos turísticos de Fiambalá están al borde del colapso por el impacto de las facturas de energía, que en algunos casos superan los $2,5 millones. La Cámara de Turismo local alertó que el esquema tarifario vigente, combinado con la baja demanda, amenaza la continuidad de los negocios y los puestos de trabajo.
Rosana Quinteros, secretaria de la Cámara, reveló en Radio El Esquiú 95.3 que los montos que recibieron los socios corresponden al período entre el 30 de junio y el 31 de julio. Las cifras son contundentes: facturas de $1.600.000, $1.800.000 y $2.500.000, lo que representa un aumento de aproximadamente el 20% en agosto.
¿Por qué las facturas son tan elevadas?
Quinteros explicó que los prestadores están encuadrados en la categoría T2, que obliga a contratar una potencia fija. “La tenemos siempre, dado que usted la consuma o no la consuma, lo mismo la tenemos que pagar”, señaló. El valor de esa potencia ronda los $25.974, un costo que se vuelve insostenible en los meses de menor actividad turística.
La propia Quinteros admitió que su factura llegó a $2.560.960 y que no pudo pagarla en el vencimiento del 20 de agosto. “Todavía esta factura la estoy debiendo”, reconoció, y advirtió que si no la abona antes de fin de mes, el lunes siguiente sufrirá el corte del servicio.
El reclamo que ya llegó al Gobierno
La Cámara de Turismo planteó esta situación al Gobernador el 29 de junio, durante una visita a Fiambalá, pero aún espera una respuesta concreta. “Queremos que se pongan en empatía con nosotros”, reclamó Quinteros, visiblemente preocupada.
El problema no se limita a las boletas de luz. “No es solamente la boleta a la luz lo que nosotros tenemos que pagar”, sostuvo la secretaria, ya que los emprendedores deben afrontar también salarios, mantenimiento y otros gastos. El turismo es el sostén de alojamientos, artesanos, excursiones y muchos otros trabajadores de la zona.
“No se va a poder sostener en el tiempo”, alertó Quinteros, dejando en claro la gravedad de una situación que podría derivar en el cierre de negocios y la pérdida de empleos en Fiambalá.