Bombal, Santa Fe: el minuto aterrador en que un “tornado” arrasó con todo y dejó un pueblo en la oscuridad
En apenas unos minutos, un fenómeno meteorológico de una violencia inédita transformó la tranquilidad de un pueblo santafesino en una escena de caos total. ¿Qué fue lo que pasó realmente en Bombal y cómo una comunidad entera lucha por levantarse de entre los escombros?
La madrugada del sábado, un fenómeno meteorológico de una violencia inusitada se abatió sobre la localidad santafesina de Bombal. En cuestión de minutos, una fuerza destructiva que los bomberos describen como un “tornado” o su cola, cambió para siempre la tranquilidad de este pueblo de 3400 habitantes. El saldo fue desolador: una persona fallecida, varios heridos, decenas de viviendas dañadas y una infraestructura productiva e histórica reducida a escombros.
El jefe de bomberos de la localidad, Guillermo Yadanza, confirmó a TN el trágico balance. La víctima fatal, según las primeras informaciones, habría sufrido un infarto como consecuencia del susto provocado por el desastre. “Se le habría volado el techo a su hijo y fue un gran susto”, relató Yadanza, explicando que a pesar de los esfuerzos por salvarlo, no hubo nada por hacer.
Además del fallecimiento, se registraron varios heridos y un panorama de caos generalizado. Los equipos de emergencia trabajaron intensamente para asistir a las familias afectadas. “Se ayudó mucho a la gente que se había volado los techos. También despejamos la ruta y las calles del pueblo”, detalló el jefe bomberil.
¿Qué fue lo que arrasó Bombal?
El fenómeno golpeó con furia cerca de las 6 de la mañana. Testimonios coinciden en que su paso fue breve pero de una intensidad devastadora. “Fueron apenas unos minutos y arrasó con todo”, destacó Yadanza. El bombero, con tres décadas de experiencia, aseguró que nunca en su carrera había presenciado un evento de tal magnitud, a pesar de que la localidad ya había enfrentado situaciones similares, aunque mucho más leves, en el pasado.
Lo que comenzó como una madrugada cualquiera bajo una alerta meteorológica leve por lluvias, se transformó en una pesadilla. El sistema de alertas no anticipó la ferocidad de lo que se avecinaba, tomando por sorpresa a toda la comunidad.
El paisaje de destrucción total
La fuerza del viento no perdonó nada a su paso. Los destrozos son millonarios y de una escala impactante. Techos completos de viviendas fueron arrancados, árboles seccionados y silos y galpones industriales quedaron prácticamente arrasados.
El corazón productivo del pueblo recibió un golpe durísimo. La planta de acopio de la cooperativa agropecuaria quedó destrozada. Una tornería local perdió prácticamente todo su patrimonio y una aceitera sufrió daños estructurales de gran consideración. El espacio público tampoco fue la excepción: tanto la plazoleta como la plaza central quedaron devastadas.
Uno de los problemas más críticos fue el colapso total del sistema eléctrico. Cables de alta tensión cayeron sobre calles y rutas, generando un peligro inminente. La situación fue tan grave que las autoridades debieron emitir un alerta pidiéndole a la población que no saliera de sus hogares por seguridad. Afortunadamente, tras horas de trabajo intenso, Yadanza pudo confirmar: “Ya recuperamos la luz en todo el pueblo”.
Las secuelas que no se ven
Más allá de la destrucción material evidente, el temporal dejó una huella profunda en el ánimo de los bombalenses. El impacto psicológico es una de las mayores preocupaciones para las autoridades. “Dejó a la gente muy impactada, muy mal”, resumió con crudeza el jefe de bomberos, Guillermo Yadanza.
La comunidad ahora enfrenta la titánica tarea de reconstruir no solo sus casas y sus negocios, sino también recuperar la sensación de seguridad que el violento fenómeno meteorológico les arrebató en apenas unos minutos aquella madrugada de sábado.