Bomberos de Tucumán vuelven a la carga: 25 cuarteles en alerta y un reclamo que no se apaga
Los bomberos voluntarios de Tucumán están hartos de esperar. ¿Qué es lo que reclaman con tanta urgencia? Te contamos los detalles de un conflicto que no se apaga.
La paciencia se agotó. 25 cuarteles de bomberos voluntarios de Tucumán decidieron por unanimidad regresar al estado de alerta y volvieron a poner el dedo en la llaga: la Ley 9.039 sigue sin aplicarse como corresponde y los fondos no llegan.
Según informaron las entidades, revisaron las gestiones con los poderes provinciales y no encontraron respuestas concretas. Por eso, los representantes de los cuarteles de toda la provincia dijeron basta y reclamaron claridad y plazos definidos para que los derechos contemplados en la norma se hagan efectivos.
¿Qué piden exactamente los bomberos?
El reclamo tiene cuatro ejes bien definidos, y todos apuntan a lo mismo: que la ley se cumpla de una vez por todas. Esta norma existe desde hace nueve años, pero los beneficios que promete siguen siendo, en la práctica, una promesa incumplida.
El primer punto es el más urgente: el pago de los subsidios previstos por la ley. Sin esos fondos, aseguran, es imposible comprar equipamiento, materiales e insumos esenciales para mantener los servicios operativos.
En segundo lugar, piden la aplicación de los beneficios sociales y previsionales. Los bomberos reclaman que se hagan efectivos los derechos que la propia Ley 9.039 contempla para quienes integran los cuerpos activos, un reclamo que llevan años repitiendo sin obtener resultados.
El tercer punto es el más crítico: recursos para mantener los cuarteles funcionando. La Federación sostiene que la falta de fondos afecta directamente la capacidad de respuesta ante incendios, accidentes y otras emergencias. En otras palabras, la falta de plata pone en riesgo la seguridad de todos los tucumanos.
Y el cuarto y último punto es el que resume todo el conflicto: que el Gobierno provincial implemente integralmente la ley. No piden privilegios, piden lo que ya está establecido por ley.
¿Qué pasó en julio?
Este no es un reclamo nuevo. En julio pasado, los bomberos ya se habían declarado en alerta y comenzaron a restringir servicios extraordinarios. En concreto, los cuarteles mantuvieron la atención de emergencias dentro de sus propias jurisdicciones, pero dejaron de realizar determinadas colaboraciones fuera de ellas por la falta de recursos.
Ahora, con esta nueva declaración, la medida vuelve a estar sobre la mesa. La decisión fue unánime y el mensaje es claro: sin respuestas, no hay vuelta atrás.