Bomberos fueron a apagar un incendio en Piedra del Águila y uno terminó en el piso: la versión de la familia lo cambia todo
La casa se incendiaba y el bombero filmaba con el celular. El hijo le pidió que parara, la discusión subió y terminó con un empujón que lo mandó al piso. Ahora la familia dice que tiene las cámaras y que la historia que se contó está incompleta.
Lo que debía ser una intervención más en la rutina de los Bomberos Voluntarios de Piedra del Águila terminó con un integrante en el suelo tras ser empujado por un joven. El episodio, ocurrido el lunes durante el combate de un incendio de vivienda, desató el repudio de la institución y una respuesta pública de la familia señalada.
La jefa del cuartel, María Elena Ibarra, contó a medios radiales que el agredido es un bombero retirado, adulto mayor, que sigue colaborando con la fuerza. Según su relato, el conflicto estalló mientras las dotaciones trabajaban para controlar las llamas.
"El vecino al cual acudimos, al que también se le incendió la casa, estaba muy nervioso y reaccionó insultando en un primer momento a nuestro compañero y luego lo agredió físicamente; el compañero terminó en el piso", declaró Ibarra.
El jefe de la dotación decidió apartar al voluntario para evitar que la situación escalara y permitir que el resto continuara con la extinción del fuego.
Cómo se originó la discusión
Ibarra explicó que el integrante estaba de civil y filmaba la escena, una práctica interna que la fuerza usa para analizar el desempeño de las dotaciones. "Este compañero nuestro siempre nos saca fotos, por ahí nos hace videos para después analizar nosotros qué corregimos y qué no corregimos. Esas cosas no se publican en ningún lado, solo son siempre para análisis nuestro", detalló.
Según su versión, el hombre se dirigía hacia la autobomba cuando comenzaron los insultos y después vino la agresión. Aclaró además que la dotación no llegó tarde y que el incendio pudo ser extinguido.
La jefa de Bomberos reconoció que una emergencia puede generar angustia extrema y reacciones impulsivas, pero sostuvo que eso no justifica atacar a quienes asisten de manera voluntaria. "Nosotros somos voluntarios, estamos cada uno en su trabajo o en su casa cuando suena la sirena; entonces salimos del lugar donde estábamos, vamos al cuartel, vamos a la emergencia", expresó. Y agregó: "No nos parece que, ocupando nuestro tiempo libre, nuestros recursos, poniendo nuestro cuerpo, tengamos que recibir ese tipo de agresiones".
El comunicado de Bomberos
La Asociación Bomberos Voluntarios de Piedra del Águila emitió un comunicado con su "más enérgico repudio" por la agresión verbal y física contra su integrante. "Comprendemos la angustia, el dolor y la desesperación que puede generar atravesar una situación de estas características. Sin embargo, nada justifica insultar, amenazar, empujar o agredir a otra persona", señalaron.
También remarcaron que "un bombero sigue siendo bombero esté uniformado o de civil" y expresaron su acompañamiento al voluntario y a su familia. "Esta institución permanece unida y los acompañará ante un hecho que nunca debió ocurrir", manifestaron.
Ibarra adelantó que coordinarán las salidas con la Policía para contar con acompañamiento durante las intervenciones. Y reconoció que el episodio sorprende en una localidad que describió como "un pueblo súper tranquilo" donde todos se conocen.
La respuesta de la familia
Tras la difusión del comunicado, una mujer identificada como Any Gamba publicó un comentario en Facebook en el que aseguró ser parte de la familia propietaria de la vivienda incendiada y dio su versión del origen del enfrentamiento.
Según explicó, su hijo estaba solo dentro de la casa intentando combatir las llamas en medio de la desesperación cuando vio al hombre —a quien identificó como vecino y bombero, aunque en ese momento estaba de civil— filmando el incendio con el celular.
"Mi hijo le pidió que dejara de grabar, pero decidió continuar. A partir de ahí comenzó una discusión que terminó con un empujón por parte de mi hijo", sostuvo.
La familia no negó ni justificó el empujón. "Estuvo mal y así lo reconocemos", expresó la mujer. Sin embargo, cuestionó que el episodio se haya presentado únicamente como un acto de violencia, sin incorporar lo sucedido antes y el pedido para que dejara de filmar.
Además, aseguró que la secuencia habría quedado registrada por las cámaras de seguridad de la vivienda y afirmó que cuentan con esas imágenes para aportarlas como prueba en caso de ser necesario.
Pese al cuestionamiento, la familia agradeció a las dotaciones que participaron del operativo: "Nuestro cuestionamiento no es hacia ellos ni hacia el trabajo que realizaron, sino hacia la manera parcial en la que posteriormente se contó lo sucedido".