Bomberos Madryn celebra 65 años: la historia que nació de un incendio y renació tras una tragedia
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Bomberos Madryn celebra 65 años: la historia que nació de un incendio y renació tras una tragedia

Puerto Madryn celebra 65 años de sus Bomberos Voluntarios, una institución que nació para combatir incendios que arrasaban negocios y que renació tras una tragedia que marcó a fuego a la ciudad. ¿Cómo hizo para seguir creciendo?

La Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn conmemora este 4 de noviembre 65 años de servicio ininterrumpido a la comunidad. Una trayectoria que arrancó en 1961 por la necesidad de los comerciantes locales, atravesó una refundación clave en 1973 y sufrió el golpe más duro el 21 de enero de 1994, cuando un incendio rural en la estancia Gallastegui se cobró la vida de 25 bomberos y cadetes.

Los primeros pasos y el primer cuartel

Todo comenzó a instancias de la Cámara de Comercio, cuando un grupo de vecinos vio cómo los incendios arrasaban con sus negocios sin un servicio organizado para responder. Se consiguió un terreno y en poco más de un año se levantó el primer cuartel. Pero faltaba lo fundamental: los bomberos. Tres hermanos veinteañeros, Fernando, Luján y René Barrientos, fueron de los primeros en dar el paso y armar un cuerpo activo. Las dificultades materiales y organizativas terminaron por interrumpir esa experiencia inicial.

El incendio que obligó a refundar

La necesidad seguía latente y en 1973 un gran incendio en una fábrica textil de la ciudad fue el detonante para refundar la institución. Pedro Martín Capizzi, un bombero retirado con experiencia en el cuartel de Villa Domínico, y el joven Miguel Guerriera, referente de un grupo de vecinos con pasado en los bomberos de General Sarmiento y San Miguel, fueron clave en la reconstrucción. Se conformaron una nueva Comisión Directiva y un nuevo Cuerpo Activo, y comenzó otra etapa.

El 21 de enero de 1994: la herida que no cierra

El capítulo más doloroso llegó ese día, cuando un incendio rural en la estancia Gallastegui, a unos 12 kilómetros al oeste de Puerto Madryn, se llevó la vida de 25 bomberos y cadetes que habían ido a combatirlo. La pérdida marcó para siempre a la institución y a la comunidad, y también fue un punto de inflexión para el sistema bomberil argentino: dejó en evidencia la necesidad de revisar las técnicas y tácticas de combate de incendios rurales, mejorar las condiciones de financiamiento y fortalecer la preparación integral y sistemática de los bomberos.

Levantarse después de semejante golpe fue uno de los mayores desafíos de la historia institucional. Seguir adelante, honrar la memoria de quienes dieron la vida en cumplimiento del deber y convertir esa experiencia en aprendizaje y compromiso fue parte de una resiliencia que sigue presente en cada generación. La profesionalización, la capacitación permanente y la seguridad operacional se volvieron objetivos irrenunciables.

Crecimiento y modernización en los últimos 15 años

En los últimos 15 años, la institución no ha dejado de crecer al ritmo de la expansión de Puerto Madryn. Se hicieron inversiones importantes en infraestructura y mejoras en el cuartel central, incluida la incorporación del lote lindero para ampliar las instalaciones, mientras avanza la construcción del Destacamento Oeste, una de las zonas con mayor tasa de incendios de vivienda debido a vulnerabilidades sociales.

También se renovó el parque automotor: se sumaron los móviles 1 y 2, dos vehículos pesados urbanos —uno de ellos equipado integralmente para rescate vehicular y preparado para intervenir en accidentes viales en rutas— y el Móvil 4, un Mercedes-Benz Zetros. A eso se agrega un minibús para el transporte de personal y la próxima llegada de una autobomba cisterna de última generación. Además, se destaca el esfuerzo del propio personal del Cuerpo Activo para recuperar los móviles 25 y 19. La incorporación de equipamiento de última generación y la inversión constante en capacitación y especialización completan el proceso de modernización.

Una cantera que no se agota

En un contexto nacional difícil para sostener y renovar los cuerpos activos, Bomberos Madryn mantiene una buena tasa anual de ingresantes, en su mayoría jóvenes de la ciudad. Es la misma energía que movilizó a los primeros vecinos, a los protagonistas de la refundación y a quienes, después de 1994, eligieron continuar el camino.

La continuidad institucional, con comisiones directivas que se renuevan y sostienen una política de inversión, modernización y transparencia, fue fundamental para esta evolución. Al cumplir 65 años, la Asociación agradece a la comunidad, la Municipalidad, las instituciones y las empresas que acompañan su desarrollo. Porque esta historia nunca se construyó en soledad: cada avance fue posible gracias al compromiso colectivo de una ciudad que reconoce en sus bomberos una parte esencial de su propia seguridad.

Sesenta y cinco años después, la vocación sigue intacta. La historia enseña, la memoria compromete y el futuro encuentra a Bomberos Madryn en permanente crecimiento, al servicio de Puerto Madryn.

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