Brasil define su futuro y el mercado ya apuesta a un nombre: qué pasará con la Argentina
Los inversores ya tomaron posición en Brasil y miran de reojo lo que puede pasar con el peso, el comercio y las inversiones en la Argentina. El ajuste fiscal que promete un candidato tiene un número concreto y genera dudas sobre su viabilidad.
La segunda vuelta electoral en Brasil pondrá frente a frente dos modelos opuestos: la continuidad de Lula da Silva o el desembarco de Flávio Bolsonaro en la presidencia. Para los inversores, la inclinación es clara hacia el candidato liberal, y el resultado tendrá consecuencias directas sobre la economía argentina.
Más allá de quién gane, los analistas coinciden en que Brasil transitará un período de orden en las cuentas públicas. "Resulta urgente un cambio en el modelo de políticas, especialmente en el ámbito fiscal", sostuvo Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs.
La diferencia está en el ritmo y el rumbo de cada propuesta. Bolsonaro plantea un ajuste fiscal veloz para recuperar la economía y fortalecer el real. Lula, en cambio, apuesta a medidas gradualistas, con menos recortes y más contención del gasto, y toleraría una mayor depreciación de la moneda brasileña.
Los desafíos que no dependen del ganador
Para Mauricio Monge, economista de Oxford Economics, los problemas de fondo son los mismos para cualquiera de los dos. "Independientemente del resultado, cualquiera de los candidatos deberá abordar el aumento de la deuda pública, el elevado endeudamiento de los hogares y la desaceleración del crecimiento económico. La aprobación de reformas clave requerirá negociaciones con el bloque centrista del Congreso", indicó.
Ramos coincidió en que la capacidad de gestionar coaliciones será determinante. "Tras las elecciones, los mercados financieros deberían reaccionar positivamente ante señales de paz social, estabilidad política y la implementación de políticas y reformas que impulsen la inversión y el crecimiento, dejando atrás un largo periodo de crecimiento muy moderado y de estancamiento en las condiciones sociales y económicas", apuntó.
Damián Vlassich, team leader de Estrategias de Inversión en IOL, señaló que el mercado ya descuenta la promesa de ajuste fiscal de Bolsonaro, estimada entre 200.000 y 250.000 millones de reales, lo que equivale a entre el 1,5% y el 2% del PBI. No obstante, puso reparos sobre su viabilidad política en el mediano plazo, por los consensos que exige y las contradicciones entre las promesas de campaña.
También advirtió sobre el riesgo de "vender con la noticia", como ocurrió en 2018, cuando las acciones de empresas brasileñas cayeron un 3,4% después del triunfo de Jair Bolsonaro.
Qué puede cambiar para la Argentina
El resultado del domingo moverá la dinámica del mercado brasileño y repercutirá en el país. Hay tres frentes a seguir de cerca: la competitividad del peso, el comercio exterior y el flujo de inversiones hacia la región.
El dólar. La evolución del real incide directamente sobre la competitividad del peso argentino. Una devaluación en Brasil puede presionar el tipo de cambio local. "Dado que Brasil representa casi un tercio del índice de tipo de cambio real multilateral, el resultado probablemente afecte la dinámica del peso y amplíe o reduzca el margen de maniobra de la política cambiaria", advirtió un informe de Galicia Research.
El comercio exterior. La industria automotriz es la columna vertebral del vínculo bilateral. Si el ajuste fiscal enfría la economía brasileña por un período prolongado, la demanda desde el país vecino podría caer. Ese efecto se profundizaría con la volatilidad que la Argentina atravesará en 2027 por el ciclo electoral.
Las variables financieras. Un triunfo de Bolsonaro atraería más capitales a la región por las reformas orientadas al mercado y el ajuste. Eso podría descomprimir parcialmente el riesgo país, aunque los analistas sostienen que la suba reciente del indicador responde sobre todo a la incertidumbre local.