Brasil en la encrucijada: la polarización que define las elecciones y el futuro del país

¿Qué está en juego en las elecciones de Brasil? La polarización política, la economía y el futuro de la región. Descubre los escenarios posibles y los factores que definirán al próximo presidente.

· 5 min de lectura
Brasil en la encrucijada: la polarización que define las elecciones y el futuro del país
Brasil en la encrucijada: la polarización que define las elecciones y el futuro del país

Brasil se encuentra en un momento crucial: las elecciones presidenciales de octubre próximo se perfilan como las más inciertas de las últimas décadas. La polarización política, que reemplazó a un largo ciclo de convergencia en el centro, pone en jaque la gobernabilidad y el futuro del país. El actual presidente, Lula da Silva, busca un cuarto mandato, pero enfrenta una oposición competitiva liderada por el bolsonarismo, en un escenario donde la economía no es el único factor decisivo.

Del ciclo de convergencia a la polarización pendular

Entre 1994 y 2013, la política brasileña se caracterizó por una cooperación real entre el PSDB y el PT, a pesar de sus diferencias. Este ciclo de convergencia en el centro permitió una gobernabilidad estable, con líderes experimentados que dominaban la ingeniería del presidencialismo de coalición (PC). Sin embargo, desde 2013, con el gobierno de Dilma Rousseff, se desató una transición hacia un ciclo de polarización, marcado por la crisis política, las prisiones de Lula y Bolsonaro, y una retórica cada vez más virulenta.

Este nuevo ciclo, que algunos llaman 'polarización pendular', se caracteriza por la alternancia en el poder y una profunda fragmentación partidaria. El PSDB, antaño un partido sólido, prácticamente ha desaparecido a nivel nacional, mientras que el PT, aunque sigue siendo fuerte en liderazgo, muestra signos de agotamiento. El presidencialismo de coalición, que funcionó durante décadas, hoy opera en un contexto adverso, lo que hace que los gobiernos sean más frágiles y vulnerables.

El presidencialismo de coalición y su crisis

El concepto de presidencialismo de coalición fue acuñado por Sergio Abranches hace 40 años, en un artículo profético que advertía sobre los problemas de gobernabilidad que enfrentaría la democracia brasileña. Aunque sus predicciones más sombrías no se cumplieron, el sistema funcionó gracias a la habilidad de presidentes como Fernando Henrique Cardoso y Lula para negociar con el Congreso. Sin embargo, la polarización política ha erosionado este equilibrio, llevando a una relación más tensa entre el Ejecutivo y el Legislativo.

En este contexto, el presidente Lula ha acusado al Congreso de 'secuestrar' el 50% del presupuesto nacional mediante enmiendas parlamentarias, una queja que refleja la creciente influencia de un Congreso más conservador y poderoso. Esta dinámica, sumada a la polarización, hace que gobernar sea cada vez más complicado, independientemente de quién gane las elecciones.

El rol de la economía y el voto

La economía brasileña muestra signos positivos, como un crecimiento del 3% anual promedio, inflación a la baja y desempleo en mínimo histórico. El gobierno de Lula destaca mejoras en el mapa del hambre, aumento real del salario mínimo y reducción de la desigualdad. Sin embargo, los brasileños, acostumbrados a la estabilidad desde el Plan Real, perciben este crecimiento como insuficiente. La baja competitividad, el déficit de infraestructura y el alto costo fiscal son problemas estructurales que limitan el dinamismo económico.

A pesar de los buenos indicadores, el voto económico no es determinante. La polarización política y la lectura subjetiva de la situación económica influyen más que los datos objetivos. Las encuestas, como la de Quaest de julio, muestran a Lula con 45% en segunda vuelta frente al 37% de Flávio Bolsonaro, pero otros sondeos indican un empate técnico. La incertidumbre es alta, y el resultado podría depender de factores no económicos, como la percepción de la corrupción o la seguridad.

La política exterior y el contexto internacional

La política exterior brasileña, tradicionalmente basada en la 'autonomía en la dependencia', enfrenta nuevos desafíos en un mundo cambiante. La exposición a la política arancelaria de Estados Unidos es moderada, gracias a la diversificación de mercados, con China como principal socio comercial. El gobierno ha activado su ley de reciprocidad arancelaria y busca acuerdos con Asia y Europa para mitigar el impacto de las barreras comerciales.

Sin embargo, mantener esta autonomía será difícil, especialmente si gana la oposición. Un gobierno bolsonarista podría alinearse más estrechamente con Estados Unidos, mientras que un cuarto mandato de Lula intentaría preservar el equilibrio actual. En cualquier caso, Brasil deberá navegar entre las presiones de las grandes potencias y sus propios intereses nacionales.

Elecciones inciertas y escenarios posibles

Las elecciones de octubre de 2026 presentan un escenario incierto, con una segunda vuelta casi segura, dadas las reglas electorales brasileñas que exigen más del 50% para ganar en primera vuelta. La coalición de Lula, aunque estable en su núcleo, enfrenta cambios en su periferia, con partidos como el PSDB y el MDB adoptando posturas más pragmáticas. En estados clave como São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais, las fuerzas políticas se mantienen neutrales, lo que agrega más incertidumbre.

Si Lula gana, enfrentará el desafío de gobernar con un Congreso conservador y poderoso, en un contexto de polarización. Si gana la oposición, el país podría experimentar un giro a la derecha, con un impacto en las políticas sociales y económicas. En ambos casos, la gobernabilidad será difícil, y las líneas de continuidad, como la búsqueda de estabilidad económica, podrían mantenerse.

En conclusión, Brasil está en una coyuntura crítica, donde la polarización política y la incertidumbre electoral definen el futuro del país. Las elecciones de octubre serán un punto de inflexión, con implicaciones no solo para Brasil, sino para toda la región. La pregunta es si el país podrá superar la polarización y encontrar un camino hacia la gobernabilidad y el desarrollo.

Más para leer

La carta del petrolero (Primera parte)
Internacional
El gesto de Brasil que pone en alerta a los empresarios de San Juan: ¿qué pasa con el comercio?
Internacional
Explotó un peaje en Colombia: el primer desafío a la "mano dura" de Abelardo de la Espriella
Internacional
Terremoto en Japón: el tenso momento en que un equipo médico operó durante el sismo de magnitud 6,8
Internacional
Un yate de lujo con bandera británica fue incautado en el Canal Señoret: qué descubrieron las autoridades
Internacional
Alerta en la Triple Frontera: un experto brasileño revela cómo Hezbolá lava dinero en la región
Internacional