Brasil en vilo: el hijo de Bolsonaro sacude las encuestas y pone contra las cuerdas a Lula
La ultraderecha brasileña resurge con fuerza y amenaza con un giro histórico. Descubrí cómo el hijo de Bolsonaro logró borrar una ventaja abrumadora y qué errores del gobierno de Lula podrían cambiar el destino de las elecciones.
La carrera por la presidencia de Brasil se tensa como nunca. Flavio Bolsonaro, el delfín de la ultraderecha, logró un empate técnico con el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las últimas proyecciones electorales, un giro que ha encendido todas las alarmas en el entorno del mandatario. Con los comicios previstos para el 4 de octubre, la polarización vuelve a definir el tablero político del gigante sudamericano.
La última encuesta del instituto Genial/Quaest, dada a conocer el lunes pasado, reveló el sorprendente avance. Flavio Bolsonaro sumó cinco puntos en febrero entre los votantes independientes y le recortó una ventaja que, hasta hace pocos meses, superaba los diez puntos. En un hipotético balotaje hoy, ambos candidatos se repartirían un 41% de las intenciones de voto.
¿Cómo se dio este vuelco inesperado?
Hasta hace poco, la victoria de Lula parecía un escenario casi inevitable. La condena a 27 años de prisión por golpismo contra su padre, Jair Bolsonaro, y la baja popularidad inicial del hijo lastraban su camino. Incluso, figuras como el gobernador de San Pablo, Tarcicio de Freitas, eran vistas como la opción más viable de la derecha para enfrentar al líder del PT.
“Todas las encuestas recientes están bastante alineadas. Hay malas noticias para Lula”, explicó a TN el analista Marco Teixeira, de la Fundación Getulio Vargas de Río de Janeiro. Teixeira detalló que se observa “un aumento de la desaprobación del gobierno, una alta tasa de rechazo y una caída en la intención de voto”.
El analista Fernando Guarnieri, de la Universidad de San Pablo, coincide en que “el escenario refuerza la idea de polarización entre Lula y Flavio Bolsonaro, pero el juego sigue abierto”. Señala que es clave observar la intención de voto espontánea, que refleja a un electorado aún no completamente decidido.
Los factores que hundieron la ventaja de Lula
Expertos consultados apuntan a una combinación de decisiones políticas fallidas y escándalos recientes. Teixeira mencionó que “el gobierno quemó un cartucho muy grande” con la corrección de la tabla del impuesto sobre la renta, una medida diseñada para aliviar a la clase media y a los trabajadores de menores ingresos que “no tuvo el efecto esperado”.
Pero el golpe más duro podría venir de un caso de corrupción que salpica al entorno familiar del presidente. Se investiga un escándalo en el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) por descuentos no autorizados en jubilaciones, donde aparece la posible participación de *Lulinha* (Fábio Luís Lula da Silva), uno de los hijos del mandatario.
Ante las consultas, Lula afirmó: “Si está involucrado, pagará su precio”. Sin embargo, la sombra del caso ya pesa en la imagen presidencial.
“Lula está pasando por un muy mal momento, pero todavía tiene esperanza”, evaluó Teixeira. No obstante, lanzó una advertencia contundente: “Ahora, si esto se convierte en una tendencia y el gobierno acumula más malas noticias, es muy probable que las encuestas pronto muestren a Flavio Bolsonaro por delante”.
El analista fue claro al atribuir este cambio: la situación “se debe mucho más a las deficiencias del gobierno que a los méritos de Flavio Bolsonaro”. Con siete meses por delante hasta la votación, cada movimiento en Brasilia será crucial. La pelea por el palacio de Planalto acaba de entrar en una fase de máxima incertidumbre, donde un solo paso en falso puede decidir el resultado final.