Britney Spears: la noche que terminó esposada y con un futuro judicial incierto
Fue esposada por la Patrulla de Carreteras en California. Su representante calificó el hecho como “inexcusable”. ¿Logrará la estrella del pop revertir este preocupante patrón de conducta antes de su fecha clave en mayo?
Una llamada de la Patrulla de Carreteras de California cambió el rumbo de la semana para Britney Spears. La estrella del pop fue arrestada el miércoles por la noche en el condado de Ventura, acusada de conducir bajo los efectos del alcohol, según confirmaron fuentes policiales al medio TMZ. El incidente, ocurrido alrededor de las 9:30 p.m., la llevó a ser esposada, aunque los registros del Sheriff del Condado de Ventura indican que ya fue liberada.
Este arresto no es un hecho aislado en la vida reciente de la cantante, sino el punto más álgido de una serie de comportamientos riesgosos al volante que han sido captados por cámaras y testigos en los últimos meses. Ahora, su libertad es condicional mientras espera una crucial comparecencia judicial.
¿Qué pasará ahora con la estrella?
Britney Spears deberá presentarse ante el Tribunal Superior del Condado de Ventura el próximo 4 de mayo para responder formalmente a los cargos en su contra. La figura legal que se avecina pone un manto de incertidumbre sobre la artista, quien recientemente concretó la venta de su catálogo musical por una suma cercana a los 200 millones de dólares.
Tras el episodio, su representante, Cade Hudson, emitió un contundente comunicado. “Este fue un incidente desafortunado y completamente inexcusable”, declaró a TMZ. Hudson aseguró que Britney “tomará las medidas correctas y cumplirá con la ley”, expresando la esperanza de que este sea “el primer paso para un cambio tan esperado en su vida”.
El manager también hizo referencia al apoyo familiar, señalando que “sus hijos pasarán tiempo con ella” y que “sus seres queridos elaborarán un plan necesario para que ella tenga éxito y se sienta bien”.
Un patrón de conducta al volante
El arresto del miércoles parece ser la consecuencia de una conducta repetida. En octubre del año pasado, un video mostró a Spears bebiendo en exceso en un bar de Thousand Oaks para luego conducir de manera “imprudente”, según relató un testigo al medio.
El mismo testigo afirmó que la cantante “casi atropelló a su amiga” al salir del estacionamiento y luego fue vista “desviándose de un carril a otro”, siguiendo muy de cerca a otro auto e incluso chocando contra una ciclovía camino a su propiedad. En esa ocasión, Spears se defendió argumentando que quien manejaba no era ella, sino una doble.
Pero los incidentes continuaron. En diciembre, fue fotografiada saliendo de un restaurante con una copa de champagne en la mano, para inmediatamente después tomar el volante de su Mercedes y manejar de regreso a casa. Hace apenas unos días, los paparazzi la captaron nuevamente al mando de su Mercedes G63 AMG, esta vez hablando por teléfono celular cerca de su residencia en Thousand Oaks.
La acumulación de estos episodios, ahora coronada con un arresto formal, pinta un cuadro complejo para la vida personal y legal de Britney Spears. La mirada está puesta en el tribunal de Ventura y en la capacidad de la artista para, como pidió su representante, recibir “la ayuda y el apoyo que necesita en estos momentos difíciles”. El 4 de mayo se escribirá el próximo capítulo de esta historia.