¿Brunch aburrido? Esta preparación está cambiando las reglas del juego
El cheesecake salado gana protagonismo en el brunch con base de galletitas y relleno de quesos, hierbas y sabores intensos. Receta práctica que se prepara con anticipación y permite personalización con distintos ingredientes.
En el mundo del brunch, esa comida que fusiona desayuno y almuerzo, una versión salada del clásico cheesecake está ganando terreno por su versatilidad y sabor intenso.
Este cheesecake salado se diferencia radicalmente de su pariente dulce. Combina quesos, hierbas frescas y sabores potentes en una preparación que sorprende por su equilibrio.
Su base crocante se logra con galletitas saladas trituradas mezcladas con manteca derretida. Esta combinación proporciona una textura firme que contrasta perfectamente con el relleno cremoso.
Uno de los mayores atractivos de esta receta es su capacidad de personalización. Se pueden incorporar distintos tipos de quesos, vegetales o ingredientes más intensos como aceitunas o panceta según las preferencias de cada comensal.
La practicidad como aliada
Este plato destaca por su practicidad. Se puede preparar con anticipación y mantener listo en la heladera, lo que lo convierte en una opción ideal para reuniones, picadas o comidas familiares donde el tiempo es limitado.
El secreto del éxito está en lograr un equilibrio perfecto en el relleno: que no resulte demasiado suave ni demasiado invasivo al paladar.
Algunas combinaciones que funcionan especialmente bien incluyen queso azul o de cabra para sabores intensos, ricota para texturas más livianas, tomates secos, alcaparras o aceitunas para agregar carácter, y hierbas frescas como albahaca o ciboulette para aportar frescura.
Receta paso a paso
Ingredientes necesarios
Para la base:
- 200 g de galletitas saladas (tipo crackers o salvado)
- 80 g de manteca derretida
Para el relleno:
- 400 g de queso crema
- 200 g de queso de cabra (o ricota/queso crema extra)
- 3 huevos
- 50 g de tomates secos (rehidratados y picados)
- 1 puñado de albahaca fresca picada
- 1 cucharadita de ralladura de limón
- Sal y pimienta al gusto
Para la decoración:
- Tomates cherry
- Hojas de albahaca fresca
- Aceite de oliva

Preparación detallada
- Preparar la base: Triturar las galletitas hasta obtener una textura similar a arena. Mezclar con la manteca derretida y presionar la preparación en un molde desmontable. Llevar a la heladera durante 20 minutos para que se firme.
- Elaborar el relleno: Batir el queso crema con el queso elegido hasta lograr una mezcla suave y homogénea. Incorporar los huevos de uno en uno, luego agregar los tomates secos, la albahaca picada, la ralladura de limón, sal y pimienta.
- Proceso de cocción: Verter el relleno sobre la base fría y llevar a horno precalentado a 160°C durante 40 a 45 minutos, hasta que esté firme pero aún jugoso en el centro.
- Enfriado y presentación: Dejar enfriar primero a temperatura ambiente y luego en la heladera durante al menos 4 horas. Decorar con tomates cherry, hojas de albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva antes de servir.