Bucearon en una cueva de Maldivas y nunca salieron: la autopsia reveló qué pasó con los cinco italianos
La autopsia de los cinco buzos italianos hallados en una cueva de Maldivas puso sobre la mesa una hipótesis que nadie esperaba: no fue un ataque ni un gas, y la clave está en lo que tenían puesto. Lo que reveló el informe cambia por completo la investigación.
La investigación por la muerte de cinco buzos italianos en una cueva submarina del atolón de Vaavu, en las islas Maldivas, sumó un dato clave: los forenses concluyeron que las víctimas murieron por anoxia, es decir, por falta de oxígeno en el organismo. Según los estudios, los cinco habrían agotado el aire disponible en sus tanques mientras recorrían un sistema de túneles a gran profundidad.
El grupo se sumergió el 14 de mayo en una zona conocida por sus condiciones para el buceo. Los cuerpos fueron hallados a profundidades cercanas a los 60 metros, en un operativo de rescate que se extendió durante varios días.
Quiénes eran las víctimas
Entre los fallecidos estaba Monica Montefalcone, profesora de la Universidad de Génova de 51 años, y su hija Giorgia Sommacal, de 22. También murieron la investigadora Muriel Oddenino, de 31; el investigador Federico Gualtieri, de 31; y Gianluca Benedetti, de 44, quien estaba a cargo de la embarcación y además se desempeñaba como guía de buceo.
Qué determinó la pericia forense
Los resultados de la autopsia indicaron que los cinco buzos murieron por anoxia y que la reserva de aire que tenían para respirar se habría agotado durante la inmersión. El informe descartó las hipótesis de un ataque de tiburones y de una intoxicación por gases nocivos.
Para establecer con precisión cómo se desencadenó la tragedia, los investigadores todavía deben cruzar las conclusiones médicas con el análisis de los equipos que usaron las víctimas, las cámaras y los ordenadores de buceo.
La hipótesis de la desorientación
Una de las principales líneas que maneja la investigación es que los italianos se desorientaron dentro de los túneles y no lograron encontrar el camino de regreso. Los investigadores buscan determinar por qué no pudieron salir de la cueva y si hubo otros factores que contribuyeron a que se quedaran sin aire.
Días después del accidente, Sami Paakkarinen, el buzo finlandés que encabezó la misión de recuperación de los cuerpos, contó que cuatro de las víctimas fueron encontradas juntas en una de las cámaras de la cueva. Según explicó, el lugar era profundo y muy difícil de recorrer.
El especialista sostuvo que los italianos estaban a unos 15 minutos de la salida cuando murieron y consideró que pudo tratarse de un error humano. También cuestionó que no contaran con el equipamiento específico para explorar cuevas submarinas, como las cuerdas guía que permiten encontrar el camino de regreso cuando la visibilidad se reduce.
Por qué la cueva es tan peligrosa
La gruta tiene sectores oscuros y pasajes en los que el movimiento de los sedimentos puede volver el agua prácticamente opaca. En esas condiciones, los buzos pueden perder las referencias y confundir el túnel de salida con otro pasaje. La investigación deberá determinar si eso fue lo que ocurrió durante la inmersión fatal.