Bullrich lanza un misil político: acusa al kirchnerismo de haber convertido los Derechos Humanos en un “negocio”
Patricia Bullrich sacudió la escena política con una acusación directa: ¿realmente hubo un “negocio” con los Derechos Humanos? Presentó un proyecto que busca cambiar las reglas de juego de la memoria histórica.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó una iniciativa legislativa que busca romper lo que ella define como el “monopolio de la memoria” ejercido por el kirchnerismo. Con duras críticas, la funcionaria aseguró que durante décadas se utilizó la causa de los Derechos Humanos para imponer un relato y perseguir disidencias, mientras anunciaba un proyecto que condena “cualquier tipo de violencia”.
“El kirchnerismo se adueñó durante décadas de los Derechos Humanos para convertirlos en un negocio político”, fue la contundente acusación que Bullrich lanzó a través de sus redes sociales. En su publicación, continuó: “Impuso un relato, persiguió al que pensaba distinto y adoctrinó a toda una generación”.
La presentación de este proyecto no es un hecho aislado. Se enmarca en una serie de declaraciones y acciones del gobierno de Javier Milei que buscan equiparar los crímenes de la última dictadura militar con el accionar de las guerrillas urbanas de los años 70.
¿Qué propone exactamente el proyecto?
Bullrich no se limitó a las críticas. Como parte de su anuncio, presentó un proyecto de declaración que manifiesta el “compromiso con la defensa del orden constitucional”. Sin embargo, el punto que genera más debate es la condena explícita a “cualquier tipo de violencia”, una fórmula que, en el contexto actual, es interpretada como una nivelación de responsabilidades históricas.
“Hoy repitieron lo mismo con una declaración sesgada y excluyente en el Senado de la Nación”, afirmó la ministra, refiriéndose a una declaración previa. Y añadió: “La Libertad Avanza propuso algo distinto: Una mirada completa, sin relato y sin grieta. Se terminó el monopolio de la memoria. La historia es completa o no es”.
Un pasado que vuelve al debate
El intento de equiparación desde el Poder Ejecutivo adquiere una capa adicional de complejidad al considerar la biografía política de la propia Bullrich. El texto fuente señala, de manera llamativa, que la actual ministra “formó parte” de grupos guerrilleros urbanos en la década del 70, un dato que inevitablemente tensiona su posición actual frente al tema.
Este movimiento legislativo se interpreta como una pieza más en la estrategia del oficialismo para reescribir el relato histórico predominante en las últimas dos décadas. La apuesta es clara: disputar la bandera de los Derechos Humanos y proponer una narrativa que, según ellos, incluya todas las violencias del período, sin exclusividades.
La iniciativa de Bullrich promete avivar aún más la grieta política en uno de los temas más sensibles y simbólicos para la Argentina. La batalla por la memoria ya no se libra sólo en actos y discursos, sino que ahora busca tener un respaldo formal en el recinto del Congreso.