Bullying en Santiago: la advertencia de una funcionaria que incomoda
Mientras se multiplican las denuncias por bullying en Santiago, una funcionaria provincial apuntó contra una salida que las escuelas suelen recomendar y que, según ella, deja a la víctima en peor lugar. Lo que dijo sobre lo que pasa cuando el acoso ya no se aguanta.
Las denuncias por bullying se multiplicaron en Santiago del Estero en las últimas semanas y desde el Programa de Prevención de Adicciones y Violencia de la Provincia advierten que el problema excede el ámbito escolar: "no solamente (se dan) en el ámbito de las escuelas, sino en general", planteó su coordinadora, Gabriela Pece Zorrilla, en diálogo con Nuevo Diario.
La funcionaria, integrante del equipo de la Defensoría del Pueblo que conduce Daniel Escobar Correa, sostuvo que "si bien estos casos siempre han existido, a lo mejor ahora se animan a denunciar más". Y fue más allá: "estamos encerrados en nuestros mundos".
"Se ha perdido el diálogo"
Pece Zorrilla describió un escenario de desconexión que, según su análisis, alimenta la violencia entre pares. "Estamos desconectados. Se ha perdido el diálogo, el mirarnos mientras hablamos. No registramos qué le pasa al otro", alertó, y apuntó contra el uso de la tecnología: "El mandar mensaje o utilizar cualquier plataforma digital no nos hace estar conectados; por el contrario, vamos perdiendo la escucha activa".
En la misma línea, remarcó que "tampoco ponemos en práctica la empatía" y que "se ha naturalizado la violencia", tanto verbal como física. "Las bromas, que en realidad son comentarios, no son bromas cuando la otra persona no se ríe, no se divierte, no la pasa bien", definió.
Ante ese cuadro, la coordinadora propuso "redes de contención entre compañeros y compañeras, inclusive en el ámbito laboral". Recordó que durante la pandemia la conexión por videollamadas y redes era el único canal disponible, pero advirtió que "hemos quedado metidos en eso". Por eso pidió "volver al diálogo desde la familia, desde la escuela, desde los clubes, desde el Estado".
El protocolo que cuestionó
Uno de los puntos más sensibles que abordó Pece Zorrilla fue la respuesta institucional frente a los casos graves. Según relató, ante "situaciones extremas de bullying, cuando el alumno o la alumna que sufre acoso físico y/o psicológico no quiere ir al colegio, las autoridades (educativas), por lo general, sugieren a los padres cambiar a los chicos del colegio". La funcionaria rechazó esa salida: "El ofrecer el pase a otro colegio a un alumno o una alumna que está sufriendo bullying es totalmente negativo porque el mensaje es que 'no estamos brindando un ambiente seguro e inclusivo para todos'; sino, por el contrario, estamos sacándonos el problema de encima".
Además, vinculó el comportamiento de quienes agreden con historias previas de violencia: "Los chicos que ejercen violencia y que creen que está bien tratar así al otro, han sufrido o sufren violencia. De algún lado naturalizan ese trato hacia el otro".
Entre los factores que profundizan el problema, mencionó la soledad de los chicos frente a las pantallas y las jornadas laborales extendidas de los padres por la situación económica. "Sería importantísimo volver a la conexión genuina", cerró.