Bunge bajó la persiana en Campana y 137 empleados se enteraron ese mismo día
¿Qué pasó adentro de la planta de Campana el mismo lunes que la empresa comunicó el cese inmediato de la producción?
La planta de Bunge en Campana, sobre la Ruta 9, dejó de producir. La multinacional agroindustrial resolvió discontinuar la elaboración industrial de amoníaco y tiosulfato de amonio, los dos insumos que se usan para fertilizantes en el campo, y con esa decisión se apaga la fabricación local de ambos productos.
El anuncio cayó al cierre de la jornada del lunes. Las autoridades de la compañía comunicaron en simultáneo a los operarios y a la conducción sindical el cese inmediato de la planta, sin aviso previo.
Un lunes que empezó como cualquier otro
Oscar Casco, secretario general del Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Zárate-Campana, contó a Impacto Local cómo se vivió la notificación. "Ellos no le avisaron a nadie. El que entró a trabajar hoy no sabía que a la tarde lo iban a despedir. Nosotros tampoco. Nadie sabía nada", relató.
La sorpresa derivó en incertidumbre para las familias que dependen de la planta. Según las estimaciones gremiales, el impacto laboral rondaría las 250 personas si se suman los puestos directos y los indirectos.
Los números detrás del cierre
Casco precisó que el establecimiento tenía 137 empleados directos, entre trabajadores bajo convenio y personal fuera de convenio. A ese total se agregan quienes cumplen tareas de vigilancia, comedor, mantenimiento del parque y otros servicios contratados por la firma.
Por eso el referente sindical calculó que el golpe alcanza a unos 250 puestos de trabajo. La cifra incluye a todos los que, de una u otra forma, vivían de la actividad de la planta campanense.
La paradoja que señala el sindicato
Para la conducción gremial, el escenario resulta difícil de explicar. Meses atrás habían cerrado acuerdos salariales en un clima de normalidad, y la fábrica acababa de atravesar un período de mantenimiento con tareas importantes de reacondicionamiento en su infraestructura.
Frente al cierre, el sindicato anticipó que presentará una denuncia ante el Ministerio de Trabajo y quedará a la espera de una convocatoria para abordar el conflicto.
Las causas que apunta el gremio
Al analizar los motivos, la conducción sindical vinculó lo ocurrido con el rumbo económico nacional. Según su lectura, la desregulación y el ingreso irrestricto de fertilizantes importados hicieron inviable sostener la elaboración local.
La decisión de Bunge pone fin a la producción de amoníaco y tiosulfato de amonio en el distrito bonaerense, dos productos clave para la actividad agropecuaria.