Buscaban a un hermano de Franco Casco en Rosario y la noticia llegó en menos de un día
Lucas Emiliano Casco, hermano de Franco Casco, había desaparecido en Rosario y su padre hizo la denuncia. Menos de 24 horas después, la Fiscalía cerró la búsqueda: qué informó sobre su estado.
La Fiscalía Regional de Rosario confirmó este jueves el cierre de la búsqueda de Lucas Emiliano Casco, uno de los hermanos de Franco Casco, el joven que desapareció a mediados de la década anterior y cuyo cuerpo fue hallado en el río Paraná. El Ministerio Público de la Acusación (MPA) informó que el joven de 26 años se encuentra en buen estado de salud.
La denuncia la había presentado Ramón, el padre del muchacho. Según su relato, su hijo lo visitó en la casa del barrio Santa Lucía y después lo acompañó a tomar el colectivo para que volviera a su hogar en el barrio Fontanarrosa.
Antes del anuncio oficial, allegados al padre querían revisar las cámaras de vigilancia de las paradas de transporte del recorrido, que incluye un enlace en la Terminal de Ómnibus. A menos de 24 horas del pedido de colaboración, la Fiscalía confirmó que Lucas Casco estaba localizado y sin problemas de salud.
El caso que marcó a Rosario
Franco Casco tenía 20 años y era oriundo de Florencio Varela. Llegó a Rosario en septiembre de 2014 para visitar a familiares. El 6 de octubre de ese año fue detenido en el barrio Luis Agote y trasladado a la comisaría 7ª, donde fue visto con vida por última vez.
La Policía sostuvo que había sido liberado ese mismo día, pero 24 días después su cuerpo apareció en el río Paraná. La investigación pasó al fuero federal y se encuadró como una desaparición forzada seguida de muerte.
En 2021 comenzó el juicio oral contra 19 policías y un vecino, después de que inicialmente fueran investigados 26 agentes de la comisaría. En julio de 2023, el Tribunal Oral Federal Nº 2 absolvió a todos los acusados en un fallo dividido. Uno de los tres jueces, Otmar Paulucci, votó en disidencia y propuso condenas para varios policías, mientras que los otros dos magistrados consideraron que no había pruebas suficientes para acreditar que Casco hubiera sido torturado y asesinado dentro de la seccional.
La situación judicial cambió en diciembre de 2024, cuando la Cámara Federal de Casación Penal anuló las absoluciones y ordenó dictar una nueva sentencia a partir de otro análisis de las pruebas. Los camaristas señalaron deficiencias e irregularidades en la investigación y cuestionaron la valoración fragmentada de la evidencia realizada en el juicio. Los policías imputados permanecen en libertad mientras continúa el proceso.
