Buscados por Interpol, los atraparon en pleno centro tucumano: dónde estaban viviendo
¿Qué encontraron en la casa del desarrollador asesinado que terminó de incriminar a la pareja detenida en Tucumán?
Kauã Kazahaya de Arruda y Angelina Oliveira da Silva, de 20 y 19 años, fueron detenidos por la Policía Federal en San Miguel de Tucumán tras casi dos meses prófugos. Están acusados del secuestro y asesinato de Tamir Nadav, un desarrollador de videojuegos estadounidense de 46 años con quien compartían techo en Brasil.
Quiénes son los detenidos
Los dos jóvenes brasileños vivían junto a Nadav en una casa de Maringá, en el estado de Paraná. Según la investigación, se habrían aprovechado de esa convivencia para quedarse con los recursos económicos de la víctima.
Cuando el hombre desapareció, los sospechosos le dijeron a su exesposa que se había ido de viaje. Pero los movimientos bancarios y los objetos hallados en la vivienda empezaron a complicarlos.
La pista que los incriminó
Uno de los elementos que más llamó la atención de los pesquisas fue el hallazgo de documentos personales y tarjetas bancarias a nombre de Angelina dentro de la casa de Nadav. También aparecieron registros escolares de la joven con la dirección del domicilio y el teléfono que utilizaba.
La pesquisa detectó además que los sospechosos habrían usado el dinero de la víctima para compras de alto valor. Entre ellas figuran dos relojes de lujo que costaron 9800 reales, pagados con una transferencia desde la cuenta de Nadav a través de PIX, el sistema de pagos instantáneos de Brasil.
Una fuga que terminó en Tucumán
Nadav tenía más de dos décadas de trayectoria en la industria de los videojuegos. Había trabajado en proyectos internacionales como Minecraft: Story Mode, The Walking Dead: A New Frontier, Batman: The Telltale Series, Marvel Guardians of the Galaxy y NBA 2K19. En 2021 se había radicado en Brasil por motivos laborales.
La denuncia por su desaparición se presentó el 3 de septiembre. El 18 de ese mes, su cuerpo fue encontrado en avanzado estado de descomposición dentro de una habitación cerrada con candado en su vivienda de Maringá. Estaba atado de pies, manos y rostro a una cama.
Tras el crimen, los dos jóvenes abandonaron la propiedad y escaparon. La investigación reconstruyó que pasaron por Paraguay antes de ingresar a la Argentina.
La Policía Federal recibió un pedido de cooperación internacional de Interpol y desplegó tareas de vigilancia en Tucumán. Así lograron localizarlos en pleno centro de San Miguel. Ambos tenían notificaciones rojas de Interpol y figuraban en un listado de prófugos de alto interés.
Ahora quedaron a disposición del Juzgado Federal N° 2 de Tucumán, a cargo de Guillermo Díaz Martínez, mientras avanzan las actuaciones para concretar su extradición a Brasil.