Buscan convertir terrenos ociosos al costado de las rutas en una nueva fuente de ingresos para las localidades
¿Sabías que hay terrenos al costado de las rutas pampeanas que podrían generar recursos para los pueblos? Un proyecto de ley busca explotarlos agrícolamente y destinar los fondos a escuelas, bomberos y caminos. Enterate cómo funcionaría.
La UCR pampeana impulsa un proyecto de ley para que las franjas de tierra que hoy están sin uso junto a las rutas provinciales puedan ser explotadas agrícolamente. La iniciativa de los diputados Sergio Pregno, Hipólito “Poli” Altolaguirre y Gisela Cuadrado busca que esos terrenos generen producción y, al mismo tiempo, fondos para los pueblos.
La propuesta apunta a que la Dirección Provincial de Vialidad identifique qué sectores son aptos para sembrar, excluyendo siempre las banquinas y las zonas que afecten la seguridad vial. Así, los municipios y comisiones de fomento que adhieran podrán otorgar permisos por concurso o licitación.
¿Cómo funcionará el régimen?
Según el texto presentado, los permisos serán precarios, onerosos y por un plazo máximo de un año, renovables. No otorgarán derechos de propiedad ni expectativas de permanencia, ya que el Estado provincial conservará el control de esas superficies.
En esos terrenos se podrán sembrar y cosechar cereales, oleaginosas, forrajes y otros cultivos compatibles con las características de cada lugar. La prioridad para acceder a los permisos la tendrán los propietarios o arrendatarios de los inmuebles frentistas y, luego, las entidades de bien público de la zona.
¿A dónde irá el dinero recaudado?
El proyecto establece que el 40% de lo recaudado se destinará al mantenimiento de la Red Vial Terciaria, otro 40% a las cooperadoras escolares y el 20% restante a los bomberos voluntarios de la jurisdicción correspondiente. Si alguna de esas instituciones no existe en el lugar, los fondos se derivarán a otras entidades de bien público de la comunidad.
De esta manera, la iniciativa pretende que el aprovechamiento de tierras ociosas no solo genere producción, sino que los beneficios económicos regresen directamente a las localidades, fortaleciendo servicios e instituciones con fuerte presencia comunitaria.
Además, el texto incluye obligaciones para preservar el suelo, controlar malezas, prevenir incendios, mantener obras hidráulicas e instalaciones públicas y respetar los accesos a los establecimientos rurales. También se prohíbe el pastoreo de animales, la colocación de alambrados, la electrificación y las construcciones permanentes.
La Dirección Provincial de Vialidad, junto con los municipios y comisiones de fomento, tendrá facultades de inspección y control. El régimen contempla la posibilidad de revocar los permisos y aplicar sanciones ante incumplimientos.
Para los legisladores radicales, la iniciativa busca compatibilizar tres objetivos: aprovechar de manera responsable los bienes públicos subutilizados, impulsar la actividad productiva y generar nuevos recursos para las comunidades pampeanas, con la seguridad vial como condición prioritaria.