¿Buscás un plan diferente? Senillosa te espera con sus vinos y paisajes únicos
Descubrí por qué Senillosa se convierte en la meca del vino en la Patagonia. ¿Qué bodegas podés visitar y qué variedades probar?
Neuquén despliega una amplia oferta turística para todos los gustos. Pero si de experiencias se trata, Senillosa se posiciona como un destino imperdible para los amantes del vino. A pocos kilómetros de la capital, esta localidad combina la magia de la Patagonia con la tradición vitivinícola.
¿Dónde queda y cómo llegar?
Senillosa se ubica en el departamento Confluencia, a unos 33 kilómetros al oeste de la capital neuquina. Está emplazada sobre el valle del río Limay y a la vera de la Ruta Nacional N°22, lo que facilita el acceso desde distintos puntos de la provincia.
¿Cuáles son las bodegas que podés visitar?
Son tres las bodegas destacadas y prestadores turísticos habilitados que trabajan en conjunto para ofrecer una experiencia completa: Impasse, Fincas del Limay y Puerta Oeste. Juntas invitan a locales y viajeros a sumergirse en el mundo del enoturismo.
La Bodega Puerta Oeste se destaca por permitir degustar sus vinos acompañados de exquisitos platos, además de ofrecer recorridos por sus viñedos e instalaciones.
Por otro lado, la Bodega Impasse, un proyecto familiar cercano a la Ruta 22, elabora de forma limitada variedades como Cabernet Franc, Ugni Blanc, Pinot Noir y Malbec.
¿Por qué elegir Senillosa para el enoturismo?
La localidad se perfila lentamente como uno de los destinos más sobresalientes de la Patagonia en esta actividad. Sus bodegas artesanales y viñedos jóvenes atraen a visitantes de toda la provincia, el país y el mundo, que llegan para degustar vinos de elaboración regional.
Senillosa apuesta fuerte al enoturismo y no solo invita a conocer sus vinos y la gastronomía local, sino también a maravillarse con sus paisajes más icónicos. Una propuesta ideal para disfrutar en familia, en pareja o incluso en solitario.