Buzos hallaron madera tallada de 10.500 años: ¿qué construyeron los cazadores del Mesolítico?
¿Qué construyeron los cazadores del Mesolítico con esas maderas? Los buzos las sacaron del fondo de un lago alemán después de 10.500 años y ahora buscan la respuesta.
Un equipo de arqueólogos que trabaja en el fondo del lago Arendsee, en Alemania, recuperó piezas de madera de hasta 10.500 años de antigüedad con marcas de tala y modificación hechas por manos humanas. El hallazgo, que rara vez se conserva por esa cantidad de años, pertenece al Mesolítico, la etapa en la que los grupos de Europa central todavía vivían de la caza, la recolección y la pesca, sin agricultura ni aldeas permanentes.
Las investigaciones subacuáticas las lleva adelante desde hace años el Landesamt für Denkmalpflege und Archäologie de Sajonia-Anhalt en ese lago del norte del estado alemán. Los restos aparecieron bajo una fina capa de sedimento, a unos 20 metros de profundidad.
Qué encontraron en el lago Arendsee
Entre los objetos rescatados se destacan un poste de aproximadamente 1,60 metros, que conserva marcas de tala y modificación, y tablas partidas de hasta 1,30 metros de largo. Los investigadores siguen analizando otros fragmentos de madera que también forman parte del conjunto.
La relevancia de este material está en su conservación: el material orgánico de esa antigüedad casi nunca sobrevive al paso del tiempo, por lo que estas piezas ofrecen una ventana poco habitual para estudiar cómo los grupos humanos del Mesolítico usaban el entorno.
¿Fue una vivienda o una estructura desconocida?
Por ahora, los especialistas no pudieron determinar con certeza para qué se usaron las piezas. Una de las hipótesis es que el poste y las tablas hayan integrado viviendas o estructuras levantadas por los cazadores-recolectores. Pero tampoco descartan que hayan formado parte de otro tipo de construcciones cuya función todavía se desconoce.
La distribución de los restos en el sitio y los estudios que se hagan de aquí en adelante serán clave para establecer qué tipo de actividad se desarrollaba allí.
El descubrimiento adquiere peso porque, hasta ahora, las evidencias de construcciones del Mesolítico en Europa central eran mucho más limitadas. Según el organismo arqueológico alemán, para ese período los posibles restos de construcciones se conocían sobre todo a través de marcas o alteraciones conservadas en el suelo, y no mediante estructuras de madera completas.
El organismo señaló que, si las investigaciones confirman que las piezas formaban parte de construcciones permanentes o de espacios de uso intensivo, el hallazgo podría modificar la comprensión sobre el grado de organización de los cazadores-recolectores y sobre la manera en que transformaban los lugares donde vivían.
La diferencia temporal también es significativa: las posibles construcciones tendrían unos 10.500 años, aproximadamente 3000 años antes de la llegada de los primeros agricultores con sus casas largas a Europa central.
Por qué la madera sobrevivió más de 10.000 años
Una de las claves está en la geología del Arendsee. A diferencia de otros lagos que se van rellenando con sedimentos a lo largo de miles de años, el fondo de este lago se hunde lentamente por procesos geológicos vinculados a un domo de sal ubicado debajo.
Como consecuencia, sectores que hace más de 10.000 años formaban parte de la antigua costa quedaron progresivamente sumergidos y cubiertos por sedimentos. Hoy los restos del Mesolítico descansan bajo una capa fina de sedimento, a unos 20 metros de profundidad, donde se conservaron de manera excepcional.
Cómo sigue la investigación
Los trabajos en el Arendsee continuarán para determinar la extensión y la antigüedad exacta del sitio. Además de recuperar nuevas muestras y objetos, los investigadores usaron un vehículo operado de manera remota (ROV) para hacer escaneos de sonar de alta resolución.
El objetivo es reconstruir el relieve de la antigua costa y localizar con mayor precisión las zonas que podrían contener nuevos restos.
