Cada 3 vasos de agua en Jujuy, 1 sale de Potrero de Yala: el plan para salvarlo
El dato del agua es solo la punta del iceberg: el plan para salvar el parque incluye medidas que van más allá de lo ambiental y chocan con un problema cotidiano que afecta a toda la provincia.
El Ministerio de Ambiente y la Universidad Nacional de Jujuy firmaron un convenio para proteger el Parque Potrero de Yala, con foco en el agua y la biodiversidad. El acuerdo busca frenar el deterioro ambiental con un plan que incluye desde el control del pastoreo hasta la limpieza de microbasurales.
La alianza con la UNJu apunta a sumar capacidad técnica y científica al cuidado del parque. Entre las medidas previstas está un plan de pastoreo para evitar la degradación del suelo y resguardar las fuentes de captación de agua, además de pautas para el manejo de las lagunas, el criadero de truchas local y la implantación de especies arbóreas autóctonas.
El agua, un recurso clave
El ministro de Ambiente justificó la urgencia con un dato contundente: “Tenemos que cuidar el agua; de cada tres vasos de agua que consumen los jujeños, uno viene de Potrero de Yala”. La frase resume el valor estratégico de esta fuente natural de alta calidad.
Más de 100 toneladas de residuos removidos
En paralelo, el funcionario se refirió a la lucha contra los microbasurales, impulsada desde las fiscalías ambientales. Aunque las denuncias diarias superan la capacidad de los tribunales —con más de treinta casos activos—, desde la Provincia aseguran que se avanza con rigor en las sanciones.
Las multas económicas incluyen un valor de remediación estricto y cargos adicionales para reincidentes. “Hay casos de personas que uno los ve en las filmaciones, aparecen con una camioneta y después aparecen con un cartón tapando la patente; eso amerita una doble infracción”, aseveró Álvarez.
Como parte de las tareas de saneamiento, se completaron los trabajos en un punto crítico de Circunvalación y Ruta 66, en Palpalá, donde se removieron más de 108 toneladas de residuos. Además, se prevé la instalación de cámaras de seguridad en puntos estratégicos para desalentar nuevos arrojos clandestinos.