Cada minuto cuenta: la red que busca que un ACV no espere un traslado a la capital
Tucumán arma una red entre hospitales públicos, clínicas y sanatorios para que un ACV se atienda sin esperar un traslado a la capital. La clave está en una ventana de tiempo que, si se pasa, cambia el pronóstico para siempre.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán puso en marcha una articulación entre efectores públicos y privados para que un paciente con accidente cerebrovascular reciba atención en el menor tiempo posible, sin depender de un traslado a la capital en todos los casos.
El ministro Luis Medina Ruiz encabezó la reunión en la que se definieron los pasos para integrar a los distintos establecimientos, optimizar los recursos y armar circuitos de atención. Participaron referentes del sector público y privado, el Colegio Médico y otras autoridades sanitarias. La iniciativa se enmarca en las políticas sanitarias del gobernador Osvaldo Jaldo.
“Es una reunión muy importante para trabajar en equipo, como nos pide el gobernador Osvaldo Jaldo, justamente ante una problemática tan seria como el accidente cerebrovascular”, afirmó el ministro.
En la misma línea, Medina Ruiz explicó que el objetivo es dar respuestas coordinadas tanto en el ámbito público como en el privado, con la participación de clínicas, sanatorios, obras sociales, el Hospital Padilla y los demás efectores que integrarán la red.
El titular de la cartera sanitaria remarcó que el ACV está entre las principales causas de muerte y discapacidad, pero que hay tratamientos capaces de reducir secuelas e incluso salvar vidas cuando se aplican a tiempo. Para él, la articulación entre ambos sectores representa una fortaleza para el sistema sanitario tucumano.
“En la provincia de Tucumán, el Gobierno nos pide dar la mejor salud, la más cerca de la comunidad y de la mejor calidad. Esto es trabajar en equipo con todos los actores y protagonistas del sistema”, sostuvo.
Una red que ya funciona y ahora busca ampliarse
El doctor Jerónimo Cossio, neurólogo del Hospital Padilla y coordinador del programa provincial ACV en Red, explicó que la propuesta apunta a integrar a los establecimientos sanitarios para agilizar la detección, el diagnóstico y el tratamiento de quienes llegan con síntomas compatibles con un accidente cerebrovascular.
“El ataque cerebrovascular es una patología muy frecuente, grave y de tiempo-dependiente. Eso significa que mientras más rápido actuemos, mejores van a ser los resultados del tratamiento”, señaló.
Según detalló, los centros asistenciales fueron clasificados por niveles de complejidad. Los del primer nivel cumplirán un rol central en la identificación temprana de los casos y su derivación. En tanto, los hospitales del interior que cuentan con tomografía y conectividad podrán asistir a los pacientes mediante telemedicina y aplicar tratamientos sin necesidad de trasladarlos en todos los casos al Hospital Padilla.
Cossio recordó que el programa provincial funciona desde 2018 y que esa experiencia permitió mejorar la capacidad de respuesta del principal centro de referencia. La nueva etapa busca ampliar esa cobertura y acercar la atención especializada a los lugares donde residen los pacientes.
Del trabajo participan un amplio equipo de profesionales y áreas del sistema sanitario, entre ellas el Siprosa, el servicio de emergencias 107 y los equipos de capacitación. El coordinador precisó que en las últimas semanas se registraron alrededor de 200 consultas a través de la red, y cerca de la mitad correspondieron a casos de ACV.
La meta es que, de forma progresiva, los hospitales incorporados resuelvan más casos en sus propios establecimientos, de acuerdo con su capacidad y los protocolos definidos, para reducir traslados y demoras.
El aporte del sector privado
Las clínicas y sanatorios tendrán un papel clave en el funcionamiento de la estrategia. El doctor Carlos Pesa, representante del Sanatorio 9 de Julio, valoró la iniciativa y destacó la posibilidad de coordinar las capacidades de los distintos prestadores para dar una respuesta integral a una enfermedad que puede dejar secuelas graves.
“Generar un sistema donde funcione el conjunto de los prestadores, tanto del ámbito del Estado como del privado, muestra que la provincia de Tucumán está a la vanguardia del país en este tipo de integración”, manifestó.
Pesa también subrayó la importancia de capacitar a los equipos de salud y revisar los circuitos internos de cada institución para acelerar la atención. Al respecto, explicó que determinados tratamientos tienen una ventana terapéutica de aproximadamente cuatro horas y media, por lo que actuar sin demoras puede cambiar de manera significativa el pronóstico.
De la reunión participaron además el secretario ejecutivo médico, doctor Miguel Ferre Contreras; el subsecretario de Salud, doctor Marcelo Montoya; la doctora Dive Mohamed y representantes del sector sanitario.
Qué señales deben encender la alarma
Los especialistas insistieron en la importancia de reconocer los síntomas de un posible ACV. Entre los más frecuentes aparecen la pérdida repentina de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo, las dificultades para hablar o comprender lo que se dice y un dolor de cabeza intenso que surge de golpe.
Ante cualquiera de estas manifestaciones, la recomendación es pedir asistencia médica de emergencia de inmediato, sin esperar a que los síntomas desaparezcan ni atribuirlos por cuenta propia a otras causas.
Con el programa ACV en Red, la cartera sanitaria busca integrar los recursos disponibles, fortalecer la coordinación entre instituciones y acercar la atención especializada a la comunidad, con el propósito de dar respuestas más rápidas y equitativas ante una urgencia en la que el tiempo puede marcar la diferencia.