Cada vez más fincas mendocinas cambian el riego: el sistema que gana terreno y por qué despierta dudas
El riego por aspersión gana lugar en las fincas mendocinas y cambia la forma de producir, pero antes de instalarlo hay un factor que muchos productores pasan por alto. Un especialista de General Alvear explicó cómo funciona y qué se necesita para dar el paso.
La tecnificación del riego avanza en las fincas de Mendoza. Entre las alternativas que más consultan los productores aparece el riego por aspersión, un sistema presurizado que imita el efecto de la lluvia sobre los cultivos y promete optimizar el uso de un recurso cada vez más escaso: el agua.
El ingeniero agrónomo Federico Rodríguez, especialista en sistemas de riego radicado en General Alvear, explicó a Noticiero Andino cómo funciona esta tecnología, qué demanda su instalación y por qué crecen las consultas en el sector.
Cómo funciona el sistema
El riego por aspersión distribuye el agua de manera uniforme sobre las áreas productivas a través de una red de infraestructura que combina cañerías, válvulas, equipos de bombeo cuando son necesarios y dispositivos de aspersión.
El diseño no es igual en todos los casos. Antes de instalar el sistema hay que analizar las condiciones particulares de cada finca, con varios factores en juego:
- La superficie disponible.
- El tipo de cultivo.
- La disponibilidad de agua.
- La presión requerida.
- Las características del terreno.
Con ese diagnóstico, el sistema se adapta a las necesidades específicas de cada producción.
Automatización y menos mano de obra
Una de las ventajas que destaca el especialista es la posibilidad de incorporar sistemas de automatización. Eso permite controlar con mayor precisión los momentos y las cantidades de agua que se aplican.
El sistema también puede reducir la necesidad de mano de obra y optimizar el uso del recurso hídrico, una variable que gana peso entre los productores ante la menor disponibilidad de agua.
El crecimiento de las consultas
En diálogo con Noticiero Andino, Rodríguez detalló cómo se implementa esta tecnología, cuáles son los costos y los tiempos que demanda su instalación y qué alternativas tienen hoy mayor presencia en las fincas mendocinas.
El especialista también analizó el aumento de consultas de productores que buscan sostener la producción y mejorar la eficiencia en el manejo del agua, en un contexto donde el riego dejó de ser un tema secundario.