Cada vez más sanjuaninos tramitan la licencia profesional: el detalle que muchos pasan por alto
Emicar sumó trámites de licencias profesionales en seis departamentos y los pedidos no paran de crecer. Pero hay un requisito nuevo que dejó a más de uno afuera del examen, y una advertencia que conviene leer antes de pagar un curso.
Los pedidos de licencias profesionales y para motos crecieron en los departamentos del interior de San Juan, impulsados por nuevas salidas laborales y por el avance de las plataformas de transporte. Así lo explicó Ernesto González Iaísa, gerente de Emicar, quien además lanzó una advertencia para quienes buscan capacitarse en el rubro minero.
El aumento de las actividades ligadas al transporte y la movilidad en distintos puntos de la provincia elevó la demanda de licencias de conducir profesionales. Según el funcionario, esa suba se explica por las nuevas oportunidades de trabajo y por la expansión de los servicios asociados a las aplicaciones de viajes. El movimiento, además, llegó a departamentos alejados, donde antes las consultas por estos trámites quedaban concentradas en la casa matriz.
Los trámites que ahora se hacen en el interior
González Iaísa contó que desde hace dos o tres meses Emicar acercó los servicios de licencias profesionales a Sarmiento, Caucete, Jáchal, Iglesia, Albardón y 25 de Mayo. Con esa modalidad, los vecinos de esas zonas ya no tienen que viajar hasta la sede central para iniciar el trámite.
“La gente ve la cercanía y la posibilidad de poder tramitar una licencia profesional que antes, a lo mejor, podían venir solamente a casa matriz”, señaló el gerente de Emicar. La demanda también suma a quienes buscan incorporarse a servicios como Uber, además de remiseros y taxistas que ya tenían la habilitación.
Qué piden ahora para sacar la licencia profesional
El examen para una licencia profesional es bastante más exigente que el de una licencia común. Entre los estudios del psicofísico, el funcionario mencionó electrocardiograma informado por un cardiólogo, etonocifrograma, radiografías de tórax y columna, audiometría, evaluación psicológica y análisis de laboratorio.
A esos requisitos se sumaron este año los controles para detectar drogas, alcohol y otras sustancias, de acuerdo con lo que exige la Agencia Nacional de Seguridad Vial. González Iaísa reconoció que hubo rechazos en los exámenes y que algunos postulantes, tras no aprobar en un centro, intentan tramitar la licencia en otra provincia.
“Nosotros, por supuesto, tomamos conocimiento porque inmediatamente vamos consultando las bases de datos y le informamos a la Agencia Nacional de Seguridad Vial justamente de esas diferencias”, indicó.
Motos: dónde está la mayor dificultad
El otro frente que mostró más movimiento fue el de las licencias para conducir motos. Según el gerente de Emicar, los operativos en los departamentos aumentaron la cantidad de trámites y achicaron la brecha entre el parque de motos y las personas habilitadas para manejarlas.
Para obtener ese carnet hay que cumplir con los requisitos de la licencia común, sumar el curso obligatorio de seguridad vial, aprobar el examen teórico, rendir el práctico y completar el psicofísico. González Iaísa afirmó que los rechazos en la evaluación teórica bajaron desde que el curso pasó a ser obligatorio. La principal dificultad, en cambio, aparece en la prueba práctica: allí el porcentaje de desaprobación se ubica entre el 25% y el 30%.
La advertencia por los cursos para minería
La expansión de la actividad minera en San Juan también impulsó cursos y propuestas de formación, pero desde Emicar advirtieron que no toda capacitación habilita a trabajar en ese sector. González Iaísa remarcó que hay una diferencia entre aprender a conducir y quedar habilitado para operar en minería.
“El tema es conducir y además para operar en minería”, explicó. Por eso recomendó verificar que la institución que ofrece la capacitación esté acreditada y certificada antes de pagar por el curso.
“Antes de gastar su dinero en capacitaciones, primero de alguna manera pueda saber claramente si quien le está dando la capacitación está acreditado y certificado para poder hacerlo”, remarcó.
El funcionario aclaró que una licencia profesional permite, por ejemplo, conducir una camioneta en actividades habilitadas, mientras que operar una 4x4 dentro de un ámbito minero requiere formación y certificación específica. Desde Emicar sostienen que ambas instancias pueden desarrollarse en el mismo centro: primero la licencia profesional y después la capacitación para avanzar hacia tareas de operación minera.
El dato a seguir es la continuidad de los operativos en los departamentos y cómo evoluciona la demanda en los próximos meses.