Café, galletitas y un mensaje de esperanza: la iniciativa que sorprendió en plaza Libertad
Un grupo de jóvenes de la Iglesia Puerta del Cielo repartió café y galletitas en plaza Libertad, pero también llevó un mensaje de fe. ¿Qué los motivó a salir a las calles?
Una mañana distinta vivieron los transeúntes de plaza Libertad cuando un grupo de jóvenes, con termos y bandejas, se acercó a ofrecerles algo más que un simple descanso. La propuesta, organizada por la Iglesia Puerta del Cielo, combinó un gesto solidario con un mensaje espiritual que buscó llegar al corazón de los presentes.
Agustín Barraza, encargado del grupo de jóvenes de la iglesia, fue el líder de la actividad que se desarrolló ayer. Junto a unos 20 o 30 voluntarios, repartieron café y galletitas de manera gratuita a todos los que pasaban por el lugar.
En diálogo con Nuevo Diario, Barraza explicó que el objetivo fue brindar "una ayuda a todas las personas que, por ahí, no tienen algo para tomar, algo para comer". Y aclaró que lo hicieron "de buena voluntad, de buena fe".
¿Qué hay detrás del café gratis?
Pero la iniciativa no se quedó solo en lo material. El encargado comentó que también ofrecieron "un mensaje de salvación", ya que "somos un grupo de cristianos que quiere llevar un mensaje de fe, de esperanza hacia la gente". Según sus palabras, "es lo que Dios nos ha pedido que hagamos, y esa es nuestra tarea, nuestra misión".
Esta no es una acción aislada. Barraza señaló que "siempre las hacemos en diferentes lugares" y que forman parte de "esta estrategia del café gratis". Para ellos, cada encuentro es una oportunidad para conectar con la comunidad.
Un mensaje en tiempos difíciles
El contexto actual fue uno de los motores de la movida. "Vivimos, a nivel país, y hasta te diría a nivel global, en un contexto que no está bien: hay mucho miedo en la gente, lo que escuchamos… Mucha ansiedad, mucha aflicción", reflexionó Barraza. Sin embargo, remarcó que "nosotros siempre tratamos de llevar esperanza, paz, fe; no solo en las personas, sino en Dios".
La iglesia, ubicada en avenida Libertador 2869, entre Francisco Jiménez Paz y Gaspar Suárez, busca así acercar un mensaje de contención. "Queremos enseñarle a la gente que no debe depender de lo que hay alrededor, sino que debe depender de Dios, que es la única fuente de paz y de vida", advirtió el encargado.
Para cerrar, Barraza dejó una reflexión esperanzadora: "Hay esperanza, hay vida; no todo ha terminado: Dios tiene un nuevo camino que puede empezar en la vida de las personas; solamente tienen que acercarse sin miedo… Dios lo único que pide es la disposición y el corazón de las personas para transformar esas vidas".