Caleta Olivia: sumaron una bomba clave en la planta de agua y ahora habrá más presión en los barrios
En Caleta Olivia pusieron en marcha una segunda bomba de captación de agua de mar y un variador de velocidad nuevo. La planta desalinizadora ahora cuenta con un tren de ósmosis inversa más que antes, y desde la empresa estatal ya hablan de lo que pasará con la presión en los barrios.
La planta desalinizadora de Caleta Olivia sumó equipamiento que apunta a resolver uno de los problemas que más reclaman los vecinos: la falta de presión en la red de agua potable. Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE) completó una serie de intervenciones técnicas en el sistema de captación, producción y abastecimiento, según informó la empresa estatal.
Las tareas se enmarcan en la agenda prioritaria que fijó el gobernador Claudio Vidal, orientada a consolidar las obras y dar estabilidad a los servicios esenciales en toda la zona norte de Santa Cruz.
Qué se puso en marcha
El plan que ejecutó la Gerencia Distrital incluyó la incorporación de equipamiento electromecánico estratégico. El punto central fue la puesta en funcionamiento de una segunda bomba de captación de agua de mar, que incrementó de forma significativa el caudal de ingreso bruto a la planta desalinizadora.
Ese refuerzo tuvo un efecto directo: redujo los tiempos de llenado de los tanques de reserva marina.
A eso se sumó un nuevo variador de velocidad, un dispositivo electrónico que funciona como regulador inteligente de potencia. Su rol es controlar con precisión el ritmo y la fuerza de los motores para evitar sobrecargas.
De 5 a 6 trenes de ósmosis inversa
La modernización operativa y eléctrica permitió acoplar un equipo adicional al circuito general. Así, los módulos de tratamiento pasaron formalmente de 5 a 6 trenes de ósmosis inversa, lo que eleva de manera sustancial el volumen final de agua tratada y lista para inyectar a la red de distribución urbana.
Desde la empresa estatal destacaron que estas tareas fortalecen la autonomía hídrica de Caleta Olivia, disminuyen los baches de presión en los barrios y aseguran un régimen de bombeo continuo y previsible para los vecinos.