California dejó sin efecto 548 condenas a muerte: el motivo que cambió todo
California llevaba dos décadas sin ejecutar a nadie, pero las condenas a muerte seguían firmes. Ahora 548 reos cambian de destino y el gobernador Gavin Newsom explica con qué argumento lo decidió.
El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó este jueves la conmutación de todas las penas de muerte vigentes en el estado. La medida alcanza a 548 reclusos, que desde ahora cumplirán cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Newsom apeló a una facultad constitucional para tomar la decisión. "Decidí ejercer mi facultad constitucional de clemencia. Mi decisión de hoy llega tras casi tres décadas de oposición abierta, como cargo electo, a las ejecuciones sancionadas por el Estado", argumentó el mandatario, que suena como candidato demócrata para las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
El argumento de Newsom
En un comunicado difundido tras el anuncio, el gobernador explicó el razonamiento detrás de la medida: "Actúo movido por mi convicción, arraigada desde hace mucho tiempo, de que, tanto a nivel individual como colectivo, somos más fuertes como sociedad cuando rechazamos los asesinatos sancionados por el Estado".
La decisión llega en un contexto particular: California no concreta una ejecución desde hace dos décadas, aunque los tribunales del estado continúan dictando condenas de pena capital en determinados casos.
La última ejecución, en 2006
El último reo ejecutado en California fue Clarence Ray Allen, de 76 años, que recibió una inyección letal en enero de 2006 en la prisión estatal de San Quentin.
El caso que reavivó el debate
La discusión sobre la pena de muerte volvió a instalarse en la agenda estadounidense por el caso de Christa Pike, una condenada en Tennessee que sobrevivió a dos intentos de ejecución mediante inyección letal. Si la pena se hubiera concretado, habría sido la primera mujer ejecutada en ese estado en al menos dos siglos.
La ejecución de Pike, de 50 años, se había programado después de que la Corte Suprema de Estados Unidos revocara un fallo de un tribunal de apelaciones que había suspendido el procedimiento apenas una hora antes de su inicio.
Sus abogados sostuvieron que, al momento de la inyección letal, la mujer seguía con vida y emitía fuertes ronquidos, por lo que debió ser trasladada en ambulancia desde la prisión.
Quién es Christa Pike
Pike cumplía una sentencia por haber secuestrado y torturado hasta la muerte, junto a su pareja, a su compañera de clase Colleen Slemmer, en 1995. La ejecución se fijó para el 30 de septiembre de este año en una prisión estatal de Tennessee, donde efectivamente le administraron dos dosis de pentobarbital.
Casi un mes después, la mujer declaró a través de un comunicado difundido por sus representantes legales que sufría dolores físicos y psicológicos constantes.
"No ha habido un solo momento desde aquella noche en que no haya sufrido dolor", expresó en el texto que difundieron sus abogados.
Y agregó: "Me duele el cuerpo. Me duelen los brazos. Me duelen las manos. Me duele la garganta. Todavía me cuesta hablar. Y el dolor no es solo físico. Hay dolor en mi mente y en mi alma".