Calingasta lleva años esperando las reglas que ordenen el uso del suelo y el avance minero, y el proyecto que debía resolverlo sigue trabado. El Concejo ya presentó un pedido de urgencia, pero la respuesta que esperaban no llegó.
El Plan de Ordenamiento Territorial de Calingasta fue presentado en julio con la promesa de ponerle reglas al crecimiento del departamento, en plena expansión minera. Más de tres meses después, el proyecto sigue sin entrar al Concejo Deliberante y la preocupación por la falta de avances crece dentro del cuerpo legislativo.
La hoja de ruta parecía clara: tras la presentación, el Ejecutivo municipal que encabeza Sebastián Carbajal debía trabajar sobre las observaciones de los vecinos, consensuar una propuesta y enviarla al Concejo para su tratamiento. Según indicaron fuentes del departamento, hubo calingastinos que plantearon modificaciones al documento original, pero hasta el momento no se conocieron avances concretos ni una versión definitiva del proyecto.
Un pedido de urgencia que quedó sin respuesta
La demora encendió las alarmas en el Concejo. El concejal Sebastián Ramos presentó un proyecto de resolución para solicitar la inmediata intervención del Ejecutivo municipal y que se avance con el ordenamiento territorial. El pedido, sin embargo, no tuvo respuestas y el plan continúa sin ingresar formalmente al Concejo.
La situación vuelve a poner el foco sobre una herramienta que Calingasta espera desde hace años. La necesidad de fijar reglas para el uso del suelo, la expansión urbana y la radicación de actividades económicas ganó peso con el crecimiento minero y la llegada de empresas proveedoras de servicios. También quedaron expuestos problemas concretos, como el tránsito de camiones vinculados al traslado de mineral por zonas urbanas.
Qué propone el documento
El texto elaborado por la Dirección de Planeamiento del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía propone dividir el departamento en cuatro microrregiones y establecer criterios específicos para cada una. Entre otros puntos, contempla dimensiones mínimas para los lotes, protección de áreas ambientales, planificación de zonas residenciales y medidas para atender los riesgos de aluviones y las dificultades de acceso a servicios.
La presentación de julio había reunido a funcionarios provinciales, al intendente Carbajal, concejales, vecinos y representantes de distintos sectores productivos. Aunque el encuentro estuvo atravesado por cuestionamientos políticos y pedidos de revisión, se esperaba que el trabajo continuara con la participación de la comunidad y que el municipio asumiera la tarea de acercar una propuesta definitiva al Concejo.