¿Cámaras obligatorias en geriátricos de Río Cuarto? La polémica propuesta que divide opiniones
¿Sabías que un proyecto para instalar cámaras en geriátricos de Río Cuarto generó un fuerte debate? Conocé los detalles de la propuesta y las posturas encontradas.
La concejala Antonella Nalli impulsa un proyecto para que los geriátricos de Río Cuarto instalen cámaras de seguridad de manera obligatoria. La iniciativa, que había sido archivada, vuelve a la escena tras los escandalosos casos de maltrato que conmocionaron a la ciudad. ¿Estamos preparados para debatir el tema desde una perspectiva moderna del Derecho de la Vejez?
Un proyecto que reflota con fuerza
La edil radical presentó la propuesta hace un año, pero el oficialismo la frenó. Ahora, según explicó a Puntal, decidió reflotarla porque en Río Cuarto ya hubo "antecedentes de hechos violentos en hogares y que fueron tomados con cámaras de vecinos o edificios contiguos".
Uno de los casos más resonantes fue el del Hogar San Valentín, en la calle Roma 1173, cuyas imágenes de maltrato se viralizaron y generaron una ola de indignación en toda la comunidad.
La iniciativa propone modificar la Ordenanza Municipal 1053/18 para incluir un apartado específico que obligue a instalar cámaras en espacios comunes. Además, establece que las grabaciones serán confidenciales y solo podrán ser utilizadas por los tutores responsables del residente, salvo que un juez lo autorice o las partes den su consentimiento explícito.
Si se aprueba, la instalación de cámaras será un requisito más para que los geriátricos puedan tributar a Comercio e Industria en la Municipalidad.
¿Qué opinan los directivos de los geriátricos?
Jesica Cassan, directora de Eden, una residencia exclusiva para mujeres, apoya la medida: "Es adecuada e importante para resguardar la seguridad del residente, del lugar y del personal". En su establecimiento ya hay cámaras en living, comedor y patio, aunque nunca les pidieron las filmaciones. Además, destacó que Rugepresa (el organismo de control) realiza inspecciones virtuales y presenciales, y que en Eden revisan antecedentes penales del personal y ofrecen talleres de estimulación cognitiva, filosofía y musicoterapia.
En Reencuentro, una residencia de larga estadía para hombres, también cuentan con cámaras desde el primer día. Jorgelina Oviedo y Melania Lorio, sus responsables, sostienen que son "una herramienta fundamental" que brinda "tranquilidad para el residente, para el personal, para el familiar, para los directivos". Insisten en que "hay un nuevo paradigma" en derechos de las personas mayores y piden "mejorar los protocolos de cuidado y desarrollar personal capacitado".
Pero no todos están de acuerdo con la redacción del proyecto. Lucrecia Córdoba, directora de ReCordis (una residencia sobre la Ruta 36) y abogada especializada en Derecho de la Vejez, criticó el uso de la expresión "tutores responsables". Según ella, "es una expresión que duele en el oído" porque la Constitución Nacional establece que las personas mayores son sujetos de derecho, no objetos de tutela. "El proyecto debe ser reformulado", advirtió, y pidió que se discuta con una mirada actualizada para que la ordenanza sea "modelo a nivel nacional".
La postura del oficialismo
Ignacio Biga, concejal de Hacemos Unidos por Río Cuarto y presidente de la Comisión de Gobierno, dijo que están analizando la propuesta y "contactando al sector privado que brinda estos servicios". Reconoció que "es un tema complejo desde lo jurídico", sobre todo por el uso de las imágenes y quién tiene acceso a ellas.
Biga también anticipó que la población adulta mayor "va a aumentar" y que los establecimientos serán más numerosos. En la actualidad, se estima que hay entre 40 y 50 residencias y geriátricos en Río Cuarto. Por último, el oficialismo evalúa si la temática "es competencia de los Municipios o no".