Cambia la fabricación de aires acondicionados en Tierra del Fuego: qué se podrá importar armado
La Nación flexibilizó el ingreso de componentes para fabricar aires en Tierra del Fuego: ahora se podrán importar más piezas armadas. Mientras los empresarios hablan de competitividad, la Provincia y los gremios denuncian que se pierde trabajo local. ¿Cuánto afectará al empleo fueguino?
El Gobierno nacional aprobó un nuevo proceso productivo para la fabricación de aires acondicionados en Tierra del Fuego, que flexibiliza el ingreso de componentes y subconjuntos ya ensamblados. La medida, que regirá desde el 15 de diciembre, reemplaza al esquema vigente desde 2018 y ya genera debate entre empresarios, el Gobierno provincial y los gremios.
Qué cambia con la nueva resolución
La Resolución 351/2026 de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Economía, publicada a fines de la semana pasada, modifica las condiciones que deben cumplir las empresas para acreditar origen al amparo de la Ley 19.640 en el Área Aduanera Especial de Tierra del Fuego.
La norma mantiene como regla general que la materia prima y los subconjuntos ingresen en condición CKD (totalmente desarmados), pero amplía las excepciones y admite una mayor cantidad de componentes preensamblados o en su posición final.
Entre otros, podrán ingresar la unidad compresora en posición final; el radiador de la condensadora ensamblado con la chapa divisoria; subconjuntos de válvulas; motores y soportes de ventiladores armados; partes del evaporador con colectores y derivadores; turbinas con motor y bujes ensamblados; y paneles, aletas y deflectores como subconjuntos armados.
También se habilita que la placa electrónica de circuito impreso (PCB) llegue finalizada y encapsulada, con borneras, cables, sensores y prensacables listos para instalar. Las tuberías podrán ingresar conformadas y preensambladas, aunque las interconexiones mediante soldadura quedarán pendientes, y no podrán llegar soldadas al compresor las conexiones de succión y descarga.
Otra novedad es la posibilidad de ingresar unidades interiores, exteriores, equipos ventana y portátiles en formato "mockup", siempre que luego se sometan al procesamiento necesario para cumplir con las operaciones del nuevo régimen.
Qué controles seguirán vigentes
La modificación no elimina el proceso industrial local. El Anexo establece como obligatorias todas las operaciones necesarias para transformar los componentes admitidos en el producto terminado. Los equipos deberán pasar controles de fugas de refrigerante, ensayos de seguridad eléctrica, pruebas de encendido, recepción del control remoto, funcionamiento en frío y calor, mediciones eléctricas y controles estéticos.
Además, se fijan exigencias de calidad, responsabilidad ambiental y trazabilidad de materiales, instalaciones y lotes producidos. Las empresas con compromisos pendientes de integración local deberán presentar ante la CAAE un cronograma para completarlos en un plazo máximo de un año desde el inicio de producción bajo el nuevo esquema.
Competitividad versus empleo
La propuesta fue presentada conjuntamente por la Unión Industrial Fueguina (UIF) y la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE). Las entidades empresarias sostienen que la actualización es necesaria para adaptar la producción fueguina a las condiciones tecnológicas actuales y reducir costos frente a la competencia de equipos importados.
Desde esa perspectiva, permitir el ingreso de subconjuntos con mayor grado de elaboración evita realizar localmente operaciones que hoy forman parte de los procesos estandarizados de los proveedores internacionales.
La posición contraria plantea que la flexibilización reduce la cantidad de operaciones que obligatoriamente deben efectuarse en la isla y, en consecuencia, puede disminuir el valor agregado local y la demanda de mano de obra. Durante la discusión previa, el Gobierno provincial y los gremios UOM y ASIMRA manifestaron objeciones, centradas en el posible impacto sobre los puestos de trabajo vinculados con tareas de montaje, soldadura y preparación de componentes.
El debate tiene antecedentes. En 2018, cuando se estableció el esquema que ahora se reemplaza, los sindicatos ya reclamaron preservar tareas de montaje y soldadura dentro del Área Aduanera Especial. Aquella norma incorporó porcentajes mínimos de utilización de componentes nacionales y exigencias específicas de procesamiento local; la nueva actualización modifica esa estructura y amplía las posibilidades de ingreso de subconjuntos previamente elaborados.
Plazos de adecuación
El nuevo proceso comenzará a regir el 15 de diciembre. Desde entonces, las fábricas que producen acondicionadores de aire tendrán un plazo máximo de 180 días para adecuar sus líneas. Finalizado ese período, incluso los productos que ya cuentan con acreditación de origen deberán tramitar un nuevo inicio de producción bajo las nuevas condiciones.