Cambiar de obra social costaría caro: el dato que preocupa a los estatales jujeños
¿Pensabas que cambiar de obra social era simple? Un especialista revela los costos ocultos que podrían complicar a los estatales jujeños.
El proyecto que busca habilitar a los empleados públicos de Jujuy a elegir libremente su obra social o prepaga tiene un obstáculo enorme: el bolsillo. Un afiliado al ISJ difícilmente pagaría menos si se cambia a una prepaga, según advirtió el ex presidente del Colegio Médico, Gustavo Echenique.
La iniciativa, impulsada por legisladores de La Libertad Avanza, encendió el debate sobre el futuro del Instituto de Seguros de Jujuy (ISJ). Echenique, con larga trayectoria en el sistema sanitario provincial, fue contundente: la discusión necesita un análisis profundo porque las diferencias de costos entre el sistema público y las alternativas privadas son enormes.
¿Cuánto cuesta realmente cambiarse?
Echenique explicó que a nivel nacional existen unas 340 obras sociales y prepagas habilitadas, mientras que en Jujuy hay entre 100 y 150 opciones. Pero la cantidad no es lo único a considerar. "Hay obras o prepagas en las que se está pagando un millón o un millón y medio de pesos por grupo familiar, y otras de 350 mil pesos", señaló.
El ex titular del Colegio Médico remarcó que el análisis debe incluir el salario de cada trabajador, el grupo familiar y las necesidades de salud. "Hay que sacar una media del sueldo que tiene un empleado público, el descuento que hace la obra social y lo que eventualmente gastaría en una obra social privada o una prepaga", detalló.

El peso de la salud en la decisión
Uno de los puntos centrales es la situación de cada afiliado. No es lo mismo una persona joven y sana que una familia con enfermedades crónicas. "Hay grupos familiares o personas que tienen enfermedades crónicas. Esto tiene mucho que ver a la hora de ir a tomar una nueva obra social o prepaga", sostuvo Echenique, mencionando casos de diabéticos, hipertensos, oncológicos o personas con VIH.
Las empresas privadas también deberán evaluar a los eventuales afiliados y los costos de cobertura. "Es muy difícil que un afiliado al Instituto de Seguros pague menos cambiándose de obra social", afirmó, aunque reconoció que cada caso debe estudiarse en particular.

¿Qué pasa con los empleados públicos?
Jujuy tiene una particularidad: es una de las provincias con mayor cantidad de estatales por habitante. Según Echenique, hay 83 empleados públicos cada 1.000 habitantes, frente a una media nacional de 50 a 55. Esta cifra hace aún más urgente evaluar el impacto de una migración masiva desde el ISJ hacia entidades privadas.
Para el ex presidente del Colegio Médico, la discusión no debería limitarse a la elección de obra social. "Creo que tiene que haber consenso, propuestas, debate y, sobre todo, tener muy en cuenta que quienes van a ser directamente impactados por las distintas decisiones son los afiliados", afirmó.
Finalmente, Echenique fue claro: "El principal objetivo es que la población no se sienta perjudicada, no solamente en la salud, sino en todas las decisiones". La advertencia quedó flotando en un debate recién comenzado.