Cambio de nombre en un barrio de Sarmiento: la decisión unilateral que indigna a los vecinos
¿Se puede cambiar el nombre de un barrio sin consultar a sus vecinos? En Sarmiento, una decisión unilateral del Concejo Deliberante generó un fuerte rechazo. Conocé los detalles de esta polémica medida.
Los habitantes del barrio Solares del Sur, en el departamento Sarmiento, estallaron de bronca al enterarse de que el Concejo Deliberante aprobó rebautizar todo el complejo habitacional con el nombre de un exintendente, sin consultarlos. La medida, tomada de manera unilateral, desató un fuerte reclamo vecinal que ya tiene un claro destinatario: el presidente del cuerpo, Lucas Gómez.
El conflicto nació de un pedido legítimo: doña Luisa Menéndez, una vecina muy conocida en la zona, solicitó que una calle del departamento llevara el nombre de su padre. La propuesta, sencilla y respetable, llegó al recinto con el apoyo de la comunidad. Sin embargo, el debate tomó un rumbo inesperado cuando el concejal Mauricio Cendón aclaró que la solicitud original era solo para una arteria.
¿Qué pasó en la sesión?
Según relataron los propios damnificados, el presidente del Concejo Deliberante, Lucas Gómez, decidió por su cuenta que la modificación alcanzara a la totalidad del barrio. Su argumento: que "Solares del Sur" era apenas un nombre técnico. Esa explicación no convenció a nadie.
La indignación principal radica en la falta de consulta popular. "Nadie se acercó a charlar con nosotros ni a preguntarnos nuestra opinión", dijo Marta, una vecina, en diálogo con el móvil de Canal 13. El sentimiento es generalizado: se sienten atropellados en sus derechos.
Los vecinos no se oponen al homenaje, pero piden que se respete su identidad
Los habitantes aclararon que apoyan el homenaje a la familia Menéndez y proponen que se bautice alguna de las tantas arterias de la zona que hoy figuran como "calles proyectadas" y no tienen nombre oficial. Pero piden que no se toque la identidad de su barrio.
Además del apego afectivo al nombre actual, la medida genera una fuerte preocupación por las complicaciones burocráticas. La mayoría de las familias ya actualizó su domicilio en el DNI, por lo que este cambio legal les traería dolores de cabeza con la dirección de sus viviendas y los trámites de servicios públicos.
Para cerrar, los vecinos les recordaron a las autoridades que el departamento tiene prioridades mucho más urgentes: el mal estado de las calles, la falta de finalización de las obras de cloacas y la demorada entrega de unos contenedores de basura. Mientras tanto, el conflicto por el nombre sigue sumando adeptos y promete no quedar en el olvido.