Cambios de última hora en el pliego de concesiones viales generan sospechas
Modificaciones de último momento en el pliego de licitación y la intervención de veedores para garantizar transparencia marcan un proceso clave para las rutas que usan millones de personas. ¿Qué hay detrás de estos cambios?
El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, confirmó que el gobierno provincial avanzará con la participación de la empresa estatal Aubasa en la concesión de corredores viales nacionales, un proceso que denunció presenta irregularidades y podría afectar a cerca de un millón de usuarios diarios.
Katopodis informó que se solicitó la intervención de las Defensorías del Pueblo como veedores para garantizar la “plena transparencia” en la adjudicación de las concesiones. Según el funcionario, el proceso presenta irregularidades que desvirtúan la competencia.
“A pocos días del cierre de ofertas, se cambiaron decenas de artículos del pliego”, advirtió Katopodis. Consideró que esas modificaciones generan dudas sobre la equidad del sistema de adjudicación.
La decisión de impulsar a Aubasa como oferente busca posicionar a la empresa estatal bonaerense en la disputa por corredores clave. Katopodis defendió su gestión al asegurar que se trata de una firma “superavitaria”, con estándares de servicio comprobables en trazas como la Autopista Buenos Aires–La Plata y la Ruta 2.
¿Qué modelo de gestión se impondrá?
Desde la administración provincial cuestionan el estado de las rutas nacionales, al que califican como “deplorable”, y responsabilizan al gobierno central por la falta de inversión en infraestructura vial. Katopodis apuntó directamente contra el esquema que impulsa la Nación.
“Hay una clara intención de recaudar más”, sostuvo el ministro, en referencia a la posibilidad de nuevos peajes o aumentos en las tarifas para los usuarios. Advirtió sobre un posible impacto en quienes circulan por estos corredores.
Además, Katopodis cuestionó el destino de los recursos nacionales vinculados al sector, como el impuesto a los combustibles. Acusó a la administración de Milei de no haber ejecutado obras pese a contar con financiamiento específico para ese fin.
La alternativa que propone la provincia
Frente a ese escenario, el funcionario contrapuso el modelo de Aubasa, al remarcar que reinvierte el 100% de sus ingresos en obras y mantenimiento. Lo presentó como una alternativa a lo que considera un enfoque orientado principalmente a la recaudación.
La participación de la empresa estatal en este proceso busca, según la visión provincial, asegurar estándares de servicio y mantenimiento que contrastarían con la situación actual de las rutas nacionales. El debate se centra ahora en qué modelo prevalecerá en la próxima adjudicación.