Cambios en la derivación de cesáreas: qué tener en cuenta antes de una cirugía
¿Sabías que los protocolos de derivación para cesáreas cambiaron? Enterate cómo afecta a las embarazadas y qué buscan evitar los especialistas.
El Ministerio de Salud Pública, bajo la conducción del doctor Luis Medina Ruiz, avanza en la optimización de los circuitos de derivación obstétrica. El objetivo: que las embarazadas lleguen a tiempo a sus controles y cirugías, sin vueltas ni demoras que compliquen el parto.
En ese marco, el Hospital Eva Perón fue sede de una jornada de capacitación que reunió a referentes del Área Programática Este, especialistas en Ginecología y Obstetricia, equipos de los CAPS y hospitales de segundo nivel. Todos con un mismo propósito: unificar criterios para derivar a las pacientes que necesitan una cesárea.
¿Qué cambia con los nuevos protocolos?
El jefe de Sala de Partos del establecimiento, doctor Lucas Carbonel, explicó que se busca que todos los equipos de salud "hablen el mismo idioma" a la hora de indicar una derivación. La iniciativa contempla dos escenarios: las cesáreas electivas en embarazos de bajo riesgo y aquellas que requieren una intervención por ser de mayor complejidad.
Para las cesáreas programadas, se definieron los requisitos que deben cumplir las pacientes, los controles prenatales necesarios y el circuito para solicitar turnos. Así, el equipo especializado puede organizar la cirugía con antelación.
En los embarazos de alto riesgo, la clave está en derivar con tiempo suficiente para completar estudios y consultas. Para eso, se utilizan herramientas como la teleobstetricia y la contrarreferencia entre los distintos niveles del sistema sanitario.
"Buscamos que todos podamos comunicarle a la paciente un mismo criterio y que no ocurra que en un CAPS se le indique una cosa y en el hospital otra", sostuvo Carbonel.
Riesgos que se pueden prevenir
El jefe del Servicio de Tocoginecología del Hospital Eva Perón, doctor Carlos Montes, puso el foco en evitar derivaciones tardías o incompletas. En especial, mencionó a las mujeres con dos o más cesáreas previas, que necesitan una evaluación anticipada.
"Queremos tenerlas a partir de las 34 o 35 semanas para realizar los estudios correspondientes", explicó Montes.
También remarcó la importancia de detectar a tiempo el acretismo placentario, una complicación obstétrica asociada a antecedentes de cesáreas que puede convertirse en una emergencia durante la intervención. Identificarlo antes permite planificar la atención y disponer de los recursos necesarios para un nacimiento más seguro.
El director del Hospital Eva Perón, doctor José María Góngora, destacó que esta propuesta es parte de una estrategia de comunicación permanente con los equipos del primer y segundo nivel de atención.
