CAME vs. Galperin: ¿quién tiene razón sobre el consumo?
La guerra de cifras entre CAME y Galperin por el consumo en Argentina: ¿quién tiene la verdad? El dato que encendió la polémica y el apoyo presidencial que la avivó.
El consumo en Argentina volvió a ser el centro de la escena. La publicación del informe de ventas minoristas pyme de julio por parte de CAME, que marcó una caída interanual del 3,8%, desató una fuerte polémica que involucró al fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, y hasta al presidente Javier Milei.
Mientras los comercios tradicionales reportan números en rojo, el gigante del e-commerce presume un crecimiento del 38%. ¿Dos realidades distintas o dos formas de medir el mismo fenómeno?
La chispa del conflicto
Todo empezó cuando Galperin cuestionó en su cuenta de X (ex Twitter) los datos de la entidad que nuclea a las pymes. "Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina, que crece 38% en moneda constante el último trimestre", escribió el empresario.
La respuesta no tardó en llegar. El presidente Javier Milei reposteó el mensaje con un escueto pero elocuente comentario: "Masterclass". El apoyo presidencial encendió aún más la mecha.
¿Qué dicen los números de CAME?
Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, las ventas minoristas pyme cayeron 3,8% interanual en julio, y acumulan una contracción del 2,7% en los primeros siete meses del año. Contra junio, la baja fue del 2,1%.
Los rubros más golpeados fueron textil e indumentaria (-5,6%), bazar y decoración (-5,5%) y alimentos y bebidas (-5,4%). Solo ferretería y materiales para la construcción mostraron una mejora.
Desde la entidad, atribuyeron la caída al fin del efecto medio aguinaldo y al impacto de las tarifas de luz y gas en el bolsillo de las familias. Además, el 61,5% de los comercios considera que el contexto no es favorable para invertir.
La respuesta de Ricardo Diab
El presidente de CAME, Ricardo Diab, salió al cruce de las declaraciones de Galperin y defendió la metodología del informe. "Son dos universos que no son comparables", sentenció en diálogo con radio Del Plata.
Diab reconoció el crecimiento del e-commerce, pero fue contundente: "Si el consumo fuera 38% contra el 3,8% negativo nuestro, no habría cierres de empresas, despidos ni baja de recaudación".
El dirigente también destacó que CAME releva la facturación real de negocios de todo el país, con un contacto directo y permanente con los comerciantes, y se mostró abierto a sumar datos del comercio electrónico si las plataformas los aportan. "Una venta electrónica se puede hacer en un departamento, en un galpón, no lo vemos, no sabemos", señaló.
¿Qué hay detrás de los números?
La disputa tiene un trasfondo que va más allá de las cifras. Mientras el Gobierno insiste en que el consumo está en máximos, basándose en el último dato del INDEC que arrojó un alza del 0,8% en el consumo privado durante el primer trimestre, otros indicadores muestran una realidad más compleja.
El consumo masivo, el gran perdedor de esta historia, registró caídas en todas las mediciones. La CAC relevó una baja interanual del 1% en junio, Scentia acumula un retroceso del 3% en el primer semestre y el Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo encadenó su séptima caída consecutiva.
Los analistas señalan que este "consumo planchado" se explica por el ingreso disponible de las familias, cada vez más acotado por salarios que aumentan por debajo de la inflación y gastos fijos que lo hacen por encima.
La recaudación del IVA impositivo, un termómetro clave de las ventas formales, tuvo en julio su primera suba real en 9 meses, con un incremento del 6% interanual. Un dato que, sin dudas, seguirán de cerca los analistas en los próximos meses.
La economía argentina sigue mostrando dos velocidades bien marcadas, y el debate entre quienes miden el consumo en los comercios de barrio y quienes lo ven en las plataformas digitales parece estar lejos de resolverse.