Caminaba con sus perros y se topó con algo que no esperaba: lo que confirmó el museo
Caminaba con sus perros por un descampado de la zona oeste cuando se topó con una piedra que le llamó la atención. Lo que confirmó el museo después cambia lo que sabíamos del suelo que pisamos todos los días en Paraná.
Un paseo cotidiano por un descampado de la zona oeste de Paraná terminó en un hallazgo que ahora forma parte del patrimonio científico de la ciudad. José Luis caminaba con sus dos perros cuando encontró una piedra con restos fósiles que, tras la consulta con especialistas, fue confirmada como perteneciente al antiguo mar paranaense.
El hombre relató que todo ocurrió de manera casual en un terreno que tiempo atrás había sido intervenido por maquinaria pesada. "Caminando con mis perros en una zona cercana encontré esta piedra. Quería sacarle una conchilla y cuando fui a tirarla salió la piedra entera", contó.
"Me llamó la atención y empecé a consultar con algunas personas. Llegué a la conclusión de que eran restos fósiles de lo que alguna vez fue el mar paranaense", agregó José Luis.
Un hallazgo con protección legal
Después de comunicarse con el Museo de Ciencias Naturales Antonio Serrano, el vecino recibió la confirmación de que la pieza tiene valor científico y debe ser preservada. "Me informaron que está protegida por ley y que hay que registrarla y conservarla como tal", señaló.
El descubrimiento vuelve a poner en primer plano la historia geológica de Entre Ríos. Según la información brindada por el museo, estos restos corresponden a organismos marinos que habitaron la región hace millones de años. "Este tipo de hallazgos se debe a que hace algunos millones de años toda la zona de Entre Ríos estuvo bajo el mar", comentó José Luis al transmitir la explicación que le dieron los especialistas.
El vecino también recordó que la antigua fábrica de Cemento Portland funcionó en ese sector de la ciudad y extraía materiales de origen sedimentario para la producción de cemento. Sin embargo, aclaró que el fósil no fue trasladado desde otro lugar por la industria. "Está confirmado por la gente del museo que es un material natural de esta zona. No sabemos si proviene exactamente del terreno donde lo encontré, porque hubo movimientos de tierra y volquetes, pero que es de la ciudad no hay ninguna duda", afirmó.
Qué era el mar paranaense
De acuerdo al Museo Provincial de Historia Natural, el mar paranaense —o mar entrerriense— fue un cuerpo marino subtropical que se formó en la mitad norte del Cono Sur de América del Sur durante una transgresión marina del Mioceno medio, hace unos 15 millones de años. Cubrió gran parte de la actual llanura chacopampeana, todo el centro, norte y este de la Argentina, sur de Uruguay y Brasil, oeste de Paraguay y este de Bolivia.
El fenómeno ocurrió a raíz de una elevación del nivel marino que hizo que el océano Atlántico se internara en las áreas continentales, avanzando desde el sudeste. Uno de sus rasgos distintivos es su abundante y diversa malacofauna. Su estudio permitió conocer la evolución paleobiogeográfica de la región y su relación con la fauna que hoy habita el litoral atlántico próximo.
Un paseo que terminó en un descubrimiento
José Luis aseguró que recorre ese descampado todas las tardes junto a Tommy y Coni, sus dos perros, sin imaginar que encontraría una evidencia de la historia natural entrerriana. "Me di cuenta de que estaba ante algo raro, distinto, que no se ve todos los días", expresó.
Gracias a ese hallazgo fortuito, la pieza será estudiada y conservada por el Museo Antonio Serrano, donde contribuirá a documentar el pasado geológico de Paraná y de toda la provincia.