Caminaba por un parque de Tucumán y la cámara captó algo que casi nadie ve
Un felino que casi nunca se deja ver quedó grabado en el Parque Nacional Aconquija. Qué encontró la cámara y qué hacer si te lo cruzás en una caminata.
Un yaguarundí, uno de los felinos más esquivos que habitan el norte argentino, quedó registrado por una cámara en el Parque Nacional Aconquija, en Tucumán. El avistaje, poco habitual incluso para los guardaparques, volvió a poner en primer plano la fauna que resguarda una de las áreas protegidas más grandes de la provincia.
El yaguarundí es un felino de cuerpo alargado, bajo y de patas cortas. Puede tener pelaje rojizo o grisáceo, y según los registros disponibles, los ejemplares rojizos serían los más comunes en territorio tucumano.
La especie se distribuye ampliamente en la Argentina, sobre todo desde el centro hacia el norte del país. Es carnívoro y se alimenta de presas pequeñas: ratones, lagartijas, cuises y aves.
Desde el Parque Nacional Aconquija explicaron que se trata de un animal muy escurridizo, por lo que su aparición ante una cámara resulta poco frecuente. El registro se concretó dentro de una de las áreas protegidas más extensas de la provincia.
Qué hacer si te cruzás con un animal silvestre
La primera recomendación es no acercarse. Si el animal todavía no detectó a las personas, quedarse quieto y a distancia permite observarlo sin alterar su comportamiento. También se pueden usar binoculares o sacar fotos desde lejos.
No se debe perseguir, tocar ni alimentar a los animales. Un ejemplar puede estar buscando alimento, cuidando crías o en período reproductivo, y cualquier intervención humana puede modificar su conducta natural o generar una situación de riesgo.
En el caso de encontrarse con un puma, recomiendan levantar los brazos para aparentar mayor tamaño y retroceder lentamente, sin avanzar hacia el recorrido del animal. Si hay niños, aconsejan levantarlos en brazos mientras el grupo se aleja de forma gradual.
Un parque que multiplicó su superficie
El Parque Nacional Aconquija pasó de las cerca de 17.000 hectáreas del antiguo Campo de Los Alisos a unas 94.000 hectáreas. Su superficie alcanza sectores de Tafí del Valle, Monteros, Chicligasta, Río Chico y Juan Bautista Alberdi.
La diversidad de ambientes es marcada: el área protegida se extiende desde aproximadamente 550 metros hasta más de 5.000 metros sobre el nivel del mar. Allí habitan, además del yaguarundí, especies como el gato montés, el ocelote, el puma, el cóndor andino y el pato de los torrentes.
También se registran especies de especial valor para la conservación, entre ellas el águila poma, considerada en peligro de extinción, y la rana marsupial de la Banderita, un anfibio endémico de Tucumán.
Las autoridades aconsejan informarse antes de ingresar al parque, respetar los senderos habilitados y no acceder a sectores destinados exclusivamente a conservación. Ante el avistaje de una especie relevante, recomiendan comunicarlo a la administración del Parque Nacional Aconquija.