Caminaron 3 kilómetros hasta el Santuario de La Loma y vivieron algo que no esperaban
Parecía una caminata más, pero los 3 kilómetros hasta el Santuario de La Loma se transformaron en una experiencia que los propios organizadores no esperaban. Qué pasó en el trayecto.
Un grupo de personas con discapacidad del Centro de Día Don Uva protagonizó este viernes una caminata de tres kilómetros hasta el Santuario de Schoenstatt, en Paraná, conocida como Santuario de La Loma. La actividad, la primera peregrinación organizada por la institución, se dio en el marco de la 44ª Peregrinación de los Pueblos y estuvo cargada de oraciones, cantos y emoción, según contaron sus responsables a Elonce.
La propuesta se desarrolló mientras miles de fieles se alistaban para recorrer los 90 kilómetros que separan Hasenkamp de Paraná. Desde el centro de día optaron por sumarse a esa manifestación religiosa con una caminata adaptada a las posibilidades de los concurrentes.
En diálogo con Elonce, Santiago Maranzana, coordinador general de la obra Don Uva, y la hermana Laura, de la Congregación Siervas de la Divina Providencia, repasaron cómo se vivió la jornada y coincidieron en la alegría que contagió a los participantes.
"Estamos acompañando la actividad de nuestra Iglesia, de nuestra arquidiócesis. Hoy peregrinan nuestros hermanos, hacen la peregrinación de Hasenkamp a Paraná y, como familia de la Iglesia, también quisimos estar nosotros", explicó Maranzana.
El coordinador precisó que el grupo salió desde las instalaciones de la institución, ubicadas a unos tres kilómetros del santuario, y llevó consigo una imagen de Nuestra Señora de la Divina Providencia.
"Los peregrinos de Hasenkamp la van a hacer con Nuestra Señora de Schoenstatt. Nosotros lo hacemos con Nuestra Señora de la Divina Providencia, pero es Nuestra Señora. Así que venimos a apoyar, a pedir y a traer todo nuestro corazón a la Virgen para que ella siga haciendo su obra en nosotros", expresó.
Maranzana señaló que la experiencia dejó una huella profunda en la institución y anticipó que piensan repetirla.
"Es la primera vez, la primera de las que vendrán, porque la verdad que resultó una tarea espiritual muy linda, muy fuerte hacia el interior del centro de día, lo cual nos impulsa, por supuesto, a sostener esto y a ir por más", manifestó.
"Sentimos lo mismo, unirnos como hermanos"
Consultado sobre qué buscaban transmitir a las personas con discapacidad con esta actividad, Maranzana puso el acento en la importancia de compartir experiencias y afianzar los vínculos.
"Las personas con discapacidad y nosotros, que teóricamente no tenemos discapacidad, sentimos lo mismo, que es unirnos como hermanos primero, como gran familia", señaló.
En ese sentido, explicó que la peregrinación sirvió para compartir valores y celebrar la vida en comunidad.
"Unirnos en esto, en celebrar que queremos ser buenos, que queremos hacer el bien y que estamos para algo más en esta vida", agregó.
Tres kilómetros de oraciones, cantos y alegría
La hermana Laura detalló que la jornada arrancó con una oración en las instalaciones del centro de día y de la escuela que también forma parte de la obra Don Uva.
"Iniciamos con una oración a la salida del centro de día y de la escuela también que tenemos en la obra Don Uva. Arrancamos con la bendición de María, de Nuestra Señora de la Divina Providencia", relató.
Durante el recorrido, los participantes compartieron momentos de espiritualidad y acompañamiento.
"Después comenzamos, como toda peregrinación, con oraciones, con cantos, animando a los chicos y poniendo nuestras intenciones también en las manos y en el corazón de María para que llegue de esta manera a Jesús", explicó.
La religiosa destacó especialmente la emoción de quienes participaban por primera vez de una experiencia así.
"Contentos. Estaban muy emocionados porque, al ser la primera vez, era una novedad también para ellos. Se les notaba la alegría, el entusiasmo, y cada uno, según sus posibilidades, iba cantando, rezando con nosotros", expresó.
"La Iglesia es para todos"
Uno de los mensajes centrales de la jornada estuvo vinculado con la inclusión y la posibilidad de que todas las personas participen de las manifestaciones religiosas.
"La Iglesia es para todos y toda persona tiene el deseo en el corazón de encontrarse con Dios", sostuvo la hermana Laura.
Asimismo, remarcó la importancia de generar oportunidades para que las personas con discapacidad puedan vivir estas experiencias.
"Hay que ofrecer espacios para que todos tengan ese encuentro, que sí se dé", afirmó.
La religiosa también manifestó la satisfacción de los acompañantes por haber compartido la caminata. "Estaban ellos y nosotros también nos ponemos muy contentos de poder ser parte de esto", expresó.
Una experiencia que buscarán repetir
Desde la obra Don Uva valoraron la participación de las personas que integran el centro de día y el acompañamiento de quienes colaboraron con la organización de la peregrinación.
Maranzana recordó que la institución cuenta con distintos espacios dedicados al trabajo con personas con discapacidad y aprovechó para invitar a la comunidad a conocer sus actividades.
"Invitamos a conocer nuestra obra, a todo el que le interese el trabajo con discapacidad. Somos varias instituciones, así que el que quiera venir a visitarnos, los esperamos con los brazos abiertos", concluyó.