Caminaron 300 kilómetros desde La Quiaca para reclamar por el agua: qué encontraron al llegar a Capital
Caminaron más de 10 días desde La Quiaca y llegaron a Capital con un reclamo que lleva una década. ¿Qué exigen las comunidades?
Más de 50 comunidades originarias de Jujuy completaron una travesía de casi 300 kilómetros a pie. La "Caminata por el Agua y la Vida" partió a comienzos de mes desde La Quiaca y desembarcó en la plaza céntrica frente a la Casa de Gobierno, en una fecha cargada de simbolismo: el 12 de Octubre.
El cierre incluyó un acto central, asambleas y un festival de música de protesta. Detrás de la marcha hay un reclamo que se sostiene desde hace más de una década y que apunta a tres frentes: la extranjerización de la tierra, la privatización de los recursos hídricos y el avance de los proyectos mineros en la provincia.
La voz de la marcha
Gustavo Ontiveros, referente comunero de Humahuaca, explicó los motivos de la movilización: "Uno de los principales objetivos es llamar a la reflexión a toda la sociedad jujeña y especialmente a nuestros gobernantes acerca de algo tan vital como la tierra y el agua. No podemos permitir que se extranjericen, se privaticen y se pongan a la venta del mercado, obligando a las poblaciones indígenas y a los más humildes a tener recursos para acceder a ellas".
Conflictos territoriales y falta de consulta
El dirigente indígena señaló que las problemáticas en el interior provincial se agravan por la falta de infraestructura hídrica destinada a la producción agrícola y al consumo de las poblaciones, en contraste con los permisos que se otorgan para la actividad extractiva.
Según Ontiveros, los proyectos mineros avanzan en distintos puntos de Jujuy sin garantizar el derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada, tal como lo establecen los tratados internacionales y el Convenio 169 de la OIT.
"Los proyectos mineros avanzan sigilosamente; se aprueban en las oficinas y la Legislatura, y cuando está todo hecho toman los territorios violando los derechos indígenas. En las comunidades no hay pobreza porque se tiene una forma de vida natural sustentada en el alimento de la tierra; cuando son desalojados, se ven obligados a migrar a las grandes ciudades para convertirse en pobres urbanos", argumentó.
Críticas a los estudios de impacto ambiental
Consultado sobre los anuncios oficiales respecto a la incorporación de nuevas tecnologías para la extracción de litio en la Puna jujeña, Ontiveros desestimó que los métodos utilizados vayan a reducir el uso intensivo de los recursos hídricos en la región.
Además, cuestionó el sistema de control estatal y la validez de los estudios ambientales presentados por las empresas privadas: "Los estudios de impacto ambiental los hacen las mismas empresas que van a saquear, con la ayuda del Ministerio de Minería que funciona como una escribanía. Las mineras no traen progreso: dejan contaminación, pobreza y desempleo. Si la minería trajera desarrollo, los hospitales de zonas mineras como Susques, Abra Pampa o La Quiaca no estarían tan empobrecidos como el resto de la provincia".