Caminaron bajo la lluvia toda la noche y llegaron a Itatí: el gesto que repiten desde el año 2000
Salieron a caminar con la lluvia en contra y no frenaron. Cuando llegaron al santuario, los esperaba el Padre Claudio Muñoz con un gesto que ya es tradición. El tramo final de una marcha que la Unne repite desde el año 2000.
La comunidad de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) completó este domingo la 26ª edición de su peregrinación a la Basílica de Itatí, un trayecto a pie que la casa de altos estudios sostiene de manera ininterrumpida desde el año 2000.
Pasadas las 10 de la mañana, la columna de jóvenes y docentes ingresó al Pueblo de la Virgen después de haber partido el día anterior desde la capital correntina y de haber hecho noche en la Capilla Virgen del Rosario.
El arribo se produjo cuando la comunidad universitaria llegó a los pies de la Patrona de Corrientes, en una jornada que volvió a mostrar la fuerza de una tradición que ya lleva más de dos décadas.
Una caminata marcada por el clima
El trayecto estuvo signado por las inclemencias del tiempo. Pese a la intensa lluvia registrada durante la caminata, los peregrinos mantuvieron firme el paso y no abandonaron la marcha.
Tras una parada técnica y la pernocta en las instalaciones de la Capilla Virgen del Rosario, la columna retomó la marcha a primera hora para cumplir con el último tramo del recorrido.
La marcha reunió a cientos de estudiantes, docentes y trabajadores de las distintas facultades de la Unne, que emprendieron el viaje a pie desde la ciudad de Corrientes.
La llegada al santuario
Alrededor de las 10, el grupo ingresó por la peatonal hasta el atrio del santuario. Allí fueron recibidos por el rector del templo, el Padre Claudio Muñoz, quien les brindó unas palabras de bienvenida, les impartió la bendición y procedió al tradicional asperjado con agua bendita.
El momento se vivió en medio de un clima de profunda emoción y fraternidad entre los peregrinos, que cerraron así una nueva edición de la peregrinación universitaria.
