Caminaron días bajo 15 grados bajo cero: el emotivo ingreso de los peregrinos de la Puna a Salta
Doña Damiana tiene más de 80 años y volvió a caminar los senderos más duros de la Puna. Cuando llegó a la Catedral de Salta, miles la esperaban con aplausos. Pero no fue la única sorpresa de la jornada.
Más de 17.000 peregrinos de la Puna llegaron este lunes a la Catedral Basílica de Salta tras caminar durante días soportando frío extremo, nieve, viento y llovizna. La columna ingresó pasadas las 17:20 entre instrumentos de viento, bombos, cascos mineros, banderas y bailes andinos, y fue recibida por miles de salteños con aplausos.
El número final superó ampliamente el registro inicial de salida. A medida que la columna avanzó por la ruta 51, se fueron sumando peregrinaciones de Santa Rosa de los Pastos Grandes, Olacapato, Tolar Grande, Salar de Pocitos, Mina Patito y otros yacimientos y parajes de la Puna. También se incorporaron grupos de Antofagasta de la Sierra (Catamarca), la Quebrada del Toro, Campo Quijano y Salta Capital.
Por esa razón, la cifra de más de 12.000 personas que se manejaba al principio es aproximada: el número definitivo podría ser aún mayor por los fieles que se sumaron en los últimos kilómetros.
Cuántos kilómetros caminaron
El trayecto desde San Antonio de los Cobres hasta la Catedral demanda unos 160 kilómetros y cuatro jornadas de caminata, con paradas en Santa Rosa de Tastil, Ingeniero Maury, Campo Quijano y distintos puestos de asistencia. Sin embargo, muchos mineros y habitantes de comunidades alejadas comenzaron a caminar varios días antes: quienes salieron desde Tolar Grande, Olacapato, Pastos Grandes y los campamentos más distantes recorrieron entre 250 y más de 300 kilómetros, según el punto de partida y los caminos utilizados.
Algunas delegaciones iniciaron la travesía alrededor del 5 de septiembre y acumularon entre ocho y diez días de recorrido. En los primeros tramos soportaron temperaturas cercanas a los -15 °C, además de nieve y fuertes ráfagas de viento.
Doña Damiana, símbolo de la fe puneña
Al frente de la multitud estuvo nuevamente Doña Damiana, la peregrina de más de 80 años que se convirtió en uno de los rostros más queridos y reconocidos del Milagro. Su fortaleza para recorrer caminos extremos y acompañar a los jóvenes representa la resistencia de los pueblos de altura. A su paso recibió aplausos, abrazos y muestras de cariño de quienes aguardaban la llegada.
Dante Bernacki volvió a estar junto a sus peregrinos
Otro de los momentos más esperados fue la presencia de monseñor Dante Bernacki, histórico guía espiritual de los peregrinos mineros. Por recomendación médica no pudo realizar este año todo el trayecto desde San Antonio de los Cobres: se sumó durante la noche del domingo en Campo Quijano y completó junto con la columna el tramo final. Numerosas personas se acercaron para saludarlo, pedirle una oración y recibir su bendición.
Después de días de sacrificio, los peregrinos levantaron sus cascos, instrumentos y bastones frente a la Catedral. Algunos llegaron llorando por el cansancio y otros por las promesas cumplidas, los familiares ausentes y los pedidos que depositaron ante el Señor y la Virgen del Milagro.